Intersindical denuncia presiones y obstáculos contra su candidatura mientras ILUNION MLV defiende una investigación interna por difusión de información
El “compromiso social” de ILUNION se topa con un conflicto sindical en Valencia
ILUNION se presenta como uno de los grandes estandartes empresariales del Grupo Social ONCE, mientras que precisamente en una de sus empresas se está denunciando una situación que, de confirmarse en los términos expuestos por Intersindical, tendría bastante poco de ejemplo de libertad sindical…
La sección sindical de STM-Intersindical Valenciana de Ford se ha sumado a las movilizaciones protagonizadas por trabajadores de Modular Logística Valenciana (MLV), centro especial de empleo proveedor de Ford en Almussafes, para denunciar lo que califican de “represión sindical”. Según Intersindical, determinados trabajadores habrían sufrido presiones para no presentarse a las elecciones, mientras que también se habría intentado dificultar la actividad de una candidatura alternativa a la que actualmente representa UGT.
Los representantes de la candidatura de Intersindical sostienen que la situación no es nueva y que hace cuatro años ya se habría utilizado una estrategia similar para impedir que pudieran concurrir a las elecciones. Esta vez, aseguran haber conseguido finalmente presentar candidatura, pero denuncian que se les ha impedido hacer campaña dentro de las instalaciones y que incluso tuvieron que recurrir a la Policía después de ser expulsados mientras hablaban con trabajadores.
La organización sindical habla directamente de “fortísima discriminación sindical” y acusa a la dirección de “coaccionar” a la plantilla. La concentración convocada ante las instalaciones de la empresa reclama la retirada de sanciones, el cese de cualquier presión o represalia y garantías de “libertad y transparencia” en el proceso electoral.
El conflicto se ha calentado todavía más a raíz del expediente abierto a Juanma Sabater por una presunta falta muy grave relacionada con la difusión de una resolución de la Inspección de Trabajo.
La resolución de la Inspección, fechada el 5 de agosto y todavía en trámite, advertía de un riesgo ergonómico calificado de “inaceptable” en un puesto concreto y recogía medidas organizativas propuestas por la empresa, entre ellas que determinadas tareas fueran realizadas “solo” por hombres y dentro de un determinado rango de edad para que el riesgo pasara a considerarse moderado. La Inspección solicitó además una auditoría externa específica de riesgos psicosociales para la nave afectada.
MLV, por su parte, sostiene que el problema no está en que Sabater difundiera información sindicalmente incómoda, sino en que habría compartido a través de WhatsApp un documento considerado “de carácter estrictamente confidencial”, en un grupo integrado también por “personas ajenas a la firma”, incluyendo datos personales especialmente protegidos. La empresa acusa además al trabajador de “desinformar” y de “desprestigiar” a MLV con informaciones que considera “absolutamente falsas”.
Después de la concentración, la empresa salió al paso para aclarar que no había impuesto “ninguna sanción disciplinaria”, sino que había abierto una “investigación interna” destinada a “esclarecer los hechos y determinar las circunstancias producidas”.
Pero el asunto no termina ahí. Los trabajadores afectados por el ERTE RED que MLV mantiene desde 2025 también denuncian retrasos en las ayudas complementarias de la Generalitat Valenciana. A punto de comenzar octubre de 2026, aseguran que una parte importante de la plantilla todavía no ha cobrado cantidades correspondientes al presente ejercicio y cuestionan también las diferencias existentes en las liquidaciones de 2025, con trabajadores que habrían percibido poco más de cien euros y otros que superarían los 250.
La Generalitat habría atribuido los retrasos a problemas de tramitación, discrepancias en tablas salariales y a la complejidad del sistema de cálculo. Los trabajadores, sin embargo, reclaman algo bastante menos sofisticado: saber cuánto les corresponde, por qué y cuándo van a cobrarlo.
Todo este episodio deja una imagen dantesca para ILUNION y, por extensión, para el universo empresarial de la ONCE. Porque resulta difícil conciliar el permanente relato sobre compromiso social, inclusión, derechos y protección de las personas con un conflicto laboral en el que un sindicato denuncia precisamente presiones y obstáculos para ejercer derechos sindicales.
Quizá la ONCE y su entramado empresarial deberían aprovechar la ocasión para demostrar que su conocido “compromiso social” funciona realmente… Porque una cosa es hablar de inclusión y otra bastante distinta es permitir que los trabajadores ejerzan libremente el derecho a elegir quién quiere representarles.












** Los comentarios deben ser moderados, en muy poco tiempo, serán validados