La directora general de Acrismatic hace una retrospectiva sobre las decisiones tomadas durante la crisis que demuestran su firme liderazgo y fabulosa gestión

Miriam Mayordomo: Liderazgo en tiempos de crisis tras la DANA

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El liderazgo no solo se prueba en tiempos de bonanza, sino especialmente en momentos de adversidad. Y en el caso de Miriam Mayordomo, directora general del Grupo Acrismatic, la DANA que asoló Valencia el pasado mes de octubre puso a prueba su capacidad para gestionar una crisis sin precedentes, y sin duda aprobó con matrícula de honor.

El impacto fue devastador. Nos enfrentamos a una situación que nunca habíamos contemplado en ningún plan de contingencia”, explica Mayordomo para la Escuela de Liderazgo y Buen Gobierno de la Mutualidad. Las consecuencias del fenómeno meteorológico fueron demoledoras, pero Mayordomo supo recomponerse, y liderar como sólo ella sabe: “Solo veíamos destrucción a nuestro alrededor, por lo que era vital trasladar un mensaje único, que íbamos a recomponernos, pero que necesitábamos la ayuda de toda nuestra gente”.

Mayordomo tomó una decisión que marcaría la diferencia: no activar un ERTE. “Necesitábamos actuar rápido, limpiar lo antes posible y recuperar la actividad”, señala. Para ello, su equipo adoptó un enfoque estratégico: teletrabajo para el personal de oficina, compra urgente de vehículos y una recuperación progresiva que permitió restablecer la operativa mínima en solo una semana. “No podíamos esperar a ayudas externas; teníamos que seguir adelante”, recalca.

El liderazgo de Mayordomo se basó en la presencia, la confianza y la acción. “Pasamos horas y horas limpiando junto a nuestros empleados. Si yo movía el cepillo una vez, muchos lo hacían dos. Nunca estuve sola los fines de semana”, recuerda con gratitud. Su cercanía y determinación fueron clave para mantener la moral del equipo y consolidar la confianza en su liderazgo.

Además de la reacción inmediata, la crisis trajo consigo aprendizajes. “La experiencia del COVID nos ayudó a gestionar la situación. Sabíamos qué roles activar y qué decisiones tomar”, explica. La rapidez en la toma de decisiones y la comunicación fluida con su equipo fueron esenciales para mantener la estabilidad del grupo en un contexto de incertidumbre. “En todo momento, intentamos trasladar calma y tranquilidad, y no dejamos de compartir cada logro”.

Para la directora, la clave fue mantener el foco en el objetivo común: reconstruir y seguir adelante. “Sé qué palancas hay que activar en mi negocio para que los ingresos se vean lo menos posible afectados. Eso sí, resulta imposible pensar a veces que lo podrías haber hecho diferente, con resultados diferentes”.

Más allá de la recuperación material, la crisis fortaleció la cultura empresarial de Grupo Acrismatic. “Frente a la adversidad, el equipo ha ganado resiliencia. Somos una empresa madura, y eso nos ha permitido resolver situaciones con mayor rapidez”, destaca Mayordomo. En su visión, la adversidad también puede ser una oportunidad: “Estos momentos nos han unido aún más y han reforzado el sentimiento de comunidad y cohesión”.

El legado de la DANA en Grupo Acrismatic no solo será el esfuerzo titánico de recuperación, sino la consolidación de un liderazgo basado en la confianza, la presencia y la acción. Un liderazgo que, bajo la dirección de Miriam Mayordomo, ha demostrado que incluso en las circunstancias más difíciles, es posible salir adelante con determinación y compromiso.

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