Clientes y trabajadores coinciden en ANESAR que el salón de Juego es un espacio de socialización seguro frente al prejuicio externo

El cliente toma la palabra en ANESAR: “Buscamos un lugar para socializar y el trato humano es lo que nos hace volver”

AZARplus

El 13º Congreso de ANESAR ha reservado este año un espacio de reflexión sin precedentes para abordar el corazón mismo de la actividad: las personas. Bajo el título “El factor humano: construyendo una experiencia de calidad”, esta segunda mesa redonda, moderada por Gonçal Aixa, secretario técnico de GRECOJOC, ha roto con el tradicional enfoque técnico y normativo para dar voz a quienes dan vida a los establecimientos día a día: empleados y clientes. La sesión ha servido para reivindicar la normalidad de una industria que, más allá de las máquinas, se sostiene sobre la profesionalidad, el servicio y la libertad individual de quienes eligen los salones como su lugar de esparcimiento.

La intervención de Cristina García, portavoz de la Plataforma para el Juego Sostenible, ha servido de base científica para desmontar los prejuicios que a menudo nublan el debate público. García ha rescatado un exhaustivo estudio de 2022 que dibuja un perfil del usuario radicalmente alejado de los estereotipos: personas con vidas estables, activas laboralmente y con una alta autoestima que ven en el Juego una forma de ocio integrada en su cotidianeidad.

La portavoz ha sido especialmente enfática al reclamar el orgullo por la propia actividad: “Está muy bien hablar de clientes, pero no nos autoflagelemos porque nuestros clientes también son jugantes. Jugar no es negativo, es muy positivo. Recordémonos a nosotros mismos jugando de pequeños o jugando de mayores”. Según los datos presentados, el 99% de los usuarios disfruta de esta opción de ocio de manera saludable, priorizando el disfrute social sobre el beneficio económico, una realidad que choca con la “falsa imagen” proyectada externamente.

El testimonio de los clientes ha sido, precisamente, uno de los momentos más reveladores de la jornada. Ángel Villegas y Lucía Pulpón, usuarios habituales de un salón Pause&Play en Toledo, han explicado que su elección por un salón de Juego no responde únicamente a la oferta de Juego, sino a la calidad del ambiente y el trato recibido. “Ya no es solo ocio, sino es el trato, es la amabilidad… puedes ir perfectamente a ver un partido de fútbol, a charlar con amigos, a tomarte algo y eso es un punto muy a favor de estas empresas que meten la hostelería dentro de un lugar lleno de máquinas”, ha señalado Ángel, destacando que el personal ha pasado de ser empleados a convertirse en amigos. Lucía ha coincidido en que el salón es un espacio de “desconexión” y seguridad, superando las dudas iniciales que los relatos negativos externos siembran en la sociedad: “Me encuentro segura porque los trabajadores hacen que nos sintamos seguros a la hora de estar jugando una máquina, o estar viendo un partido de fútbol. Ellos son la pieza fundamental”.

Desde el otro lado del mostrador, los empleados han alzado la voz para denunciar la presión social y la injusticia de tener que justificar constantemente su medio de vida. Luis Miguel Martínez, con 16 años de trayectoria y actual área manager en Joypazar, ha realizado una encendida defensa de los 50.000 trabajadores del sector, comparando la situación con otras industrias donde no se criminaliza al profesional por los riesgos inherentes a la actividad. “A nadie se le ocurre decirle a alguien que va a un gimnasio el riesgo de desarrollar vigorexia… al estanquero nadie le habla de cáncer, y sin embargo nosotros sí que nos sentimos expuestos a tener que justificar constantemente nuestro trabajo”, ha lamentado Luis Miguel, instando a sus compañeros a no “ponerse de perfil” ante los ataques injustos desde lo que define como “el trono de la moralidad“.

En una línea similar se ha expresado Rocío Aranda, gestora de locales en Pause & Play, quien ha subrayado que su profesión es una elección vocacional y no una última opción laboral. “Mi trabajo ha sido mi elección. No estoy ahí por obligación, es mi elección porque me gusta, porque estoy a gusto. Me gusta también que la gente entre y conozca lo que de verdad es un salón de Juegos, porque se habla desde la ignorancia”, ha afirmado con contundencia. Para Rocío, la clave del éxito reside en la formación continua de los equipos, permitiéndoles acompañar al cliente en la evolución tecnológica —como la implementación de la biometría— de forma natural y transparente, eliminando barreras y prejuicios desde la profesionalidad.

La mesa ha finalizado con una petición unánime de proporcionalidad y empatía, tanto interna como externa. Mientras que los empleados han agradecido la labor didáctica de inspecciones como las de la Comunidad de Madrid, también han solicitado que las actuaciones policiales no sean “agresivas” ni “patologizantes” para no violentar a clientes y trabajadores que operan en un entorno hiperregulado y legal.

Como conclusión, el debate ha dejado claro que el producto es secundario frente al factor humano; la supervivencia y el éxito de los salones de Juego dependen de la capacidad de crear equipos motivados que garanticen una experiencia de ocio segura, libre y, sobre todo, profundamente humana.

Dejar comentario

¡Por favor, introduce un comentario!
Por favor, introduce tu nombre

* Campos obligatorios
** Los comentarios deben ser moderados, en muy poco tiempo, serán validados