El doctor en sociología repasa en Exclusiva para AZARplus las principales intervenciones de Torremolinos y plantea nuevos retos para la regulación y el futuro del Juego
“Las máquinas B en hostelería en el Congreso de Torremolinos”, por José Antonio Gómez Yáñez
El XIV Expo Congreso de Juego Luis Escribano vuelve a dejar materia para el análisis más allá de las novedades y los discursos institucionales. En este nuevo artículo de opinión, el doctor en Sociología José Antonio Gómez Yáñez pone el foco en uno de los grandes protagonistas del encuentro: las máquinas B en hostelería. A partir de las cifras expuestas en Torremolinos, Gómez Yáñez reivindica su impacto sobre la pequeña hostelería, el empleo y la recaudación autonómica, al tiempo que reclama una mayor concreción sobre la aportación social del Juego y más espacio para que empresas y empresarios planteen sus demandas y participen en el debate sobre el futuro del Sector.
Las máquinas B en hostelería en el Congreso de Torremolinos
En una amigable conversación de fin de semana, Juan Manuel Ortega me endosó el encargo de una reseña sobre el XIV Expo Congreso de Juego Luis Escribano. Lo tomo con gusto. Nadie sabe más que Manolo de la historia del Sector y la conversación derivó hacia los Congresos de Málaga que él organizó hasta los primeros 2010, después los acontecimientos derivaron hacia otros cauces. Yo no conocía alguna divertida anécdota.
Torremolinos se ha convertido en una cita ineludible del Sector. La combinación de Torremolinos, mitad de septiembre, la cena de Merkur y la amabilidad de sus organizadores Mariano, Enrique, Cheli, Encarna y Ramón lo hacen imbatible, así como el recuerdo de Luis Escribano. Acertada decisión añadir su nombre al congreso, todo Sector debe asentar tradiciones basadas en el reconocimiento a las personas.
En esta edición la mesa de “reguladores” cambió de tono, los discursos fueron amables, reconociendo la contribución social del Juego, su oferta de entretenimiento a sus clientes, con referencias (demasiado) genéricas al sostenimiento del empleo y los elevados impuestos especiales sobre el Juego. Un avance llamativo, en ocasiones anteriores aparecieron discursos que califiqué como “la búsqueda del Santo Grial”: cero vulnerables, cero menores, cero todo como objetivo. Tanto el cero como cien son inalcanzables y enunciarlos sólo crea frustración. Ramón Cubián lo dijo con precisión.
Los reguladores aportaron cifras sobre el número de máquinas “B” en hostelería en sus comunidades, fue el Sector que centró las intervenciones. Pero me llamó la atención la ausencia de concreción de la aportación social del Juego como Sector:
- En el conjunto de España hay algo menos de 000 bares con máquinas “B” instaladas y algunas menos de 140.000 operativas. Es una dinámica que excede al Sector, los bares de autónomos en los que las máquinas tienen su hábitat natural están cerrando sustituidos por franquicias. No es que desciendan las máquinas, cambia la oferta de hostelería.
- Casi 10.000 euros transfieren los operadores, de media, a cada bar con máquinas instaladas, con amplias diferencias. Esto significa que cada 2,3 máquinas “B”, de media, cubren el coste laboral (sueldo, cotizaciones sociales y gastos asociados) de un empleado en hostelería. En muchos bares de autónomos estos euros cubren la cotización social del propietario. Las máquinas apuntalan la supervivencia de la pequeña hostelería.
- Por tanto, cada año las máquinas “B” instaladas en los bares sostienen casi 40.000 empleos.
- Las máquinas proporcionan entretenimiento a millones de clientes. Alguien pensará que utilizarían mejor su tiempo leyendo a Kant, Ortega o Kierkegard, pero el caso es que deciden gastarlo sin complicaciones y a bajo coste, echando las vueltas de las consumiciones o distrayendo un rato con los juegos de la nueva generación de máquinas.
- Las máquinas en hostelería generan unos 520 Millones de euros en impuestos especiales sobre el Juego, que recaudan las comunidades autónomas.
- Más allá de las frías cifras, estos impuestos suponen: 380 trasplantes renales, con un coste medio de 42.000 euros en los sistemas públicos; 6.666 trasplantes de corazón, con un coste medio de 78.000 €, se podrían multiplicar los ejemplos. En el caso de la educación, la OCU publicó el dato hace unas semanas de que el coste por alumno de enseñanza primaria es de 2.480 euros, es decir, los impuestos sobre las máquinas “B” en hostelería servirían para cubrir los costes de 210.000 alumnos.
Creo que conviene que el Sector del Juego esclarezca estos datos.
Algo a lamentar que se ha extendido por la “sociedad civil”, el cierre del turno de preguntas. Hemos pasado de una fórmula un poco excesiva de que “lo más interesante son las preguntas”, a que no haya preguntas “por razones de tiempo”. Diría que hay asegurarse de que haya espacio para el debate -y hasta asegurar de que haya preguntas-.
Sería interesante conocer la opinión de las empresas y empresarios. El futuro de un Sector, aunque sea hiperregulado como el Juego, no puede depender sólo de las Administraciones. Hay necesidades y demandas que deben aparecer en estos congresos, y de ahí deben surgir liderazgos y referencias Sectoriales, que todo Sector necesita.
Eduardo Prieto Giménez, DG de Tributos en Murcia, que avanzó la nueva regulación del Bingo Electrónico en Red en su región, con conexión con otras comunidades. Es un acierto, el futuro del bingo pasa por su modernización, especialmente en redes, ya que atraerá a nuevos públicos.
Una última consideración, Ramón Cubián (Madrid) puso en valor el acuerdo de las comunidades para acordar su posición institucional. Creo que ese espíritu de acuerdo debiera cultivarse para avanzar en mejoras de procedimientos y regulaciones que homogeneicen las demandas regulatorias al Sector, lo que aliviará costes.
José Antonio Gómez Yáñez,
Doctor en Sociología












** Los comentarios deben ser moderados, en muy poco tiempo, serán validados