INDIGNACIÓN
Indignación es lo que está en sazón, tras conocer la información sobre la Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Navarra, al desestimar el recurso presentado contra su infame último Reglamento del Juego. Indignación, porque las razones esgrimidas son las de salud pública y orden público, que nada tienen que ver con nuestro Sector, aunque siempre se resaltan en los argumentos que pretenden estrangular la actividad. Hasta el mismísimo Director General de la Dirección General de Ordenación del Juego del Estado ha negado la existencia de un problema de salud pública relacionado con el Juego… Y lo del orden público, parece de coña marinera…
Pero, claro: el relato es el relato y eso siempre les llega a los jueces a pesar de su presunta buena fe. Y como nosotros no tenemos un relato, pues parte de la Sociedad se cree lo que dicen nuestros enemigos comerciales y demás fauna de la responsabilidad aplicada al Sector. En fin, que seguiremos estando jodidos y bien jodidos por los exegetas del alarmismo estrambótico de fuera… y los de dentro, que también los hay en busca de su propio beneficio…
Y finalmente, como no quiero repetirme, reproduzco a continuación el Editorial que escribí sobre el susodicho Reglamento. Merece la pena echarle un vistazo… Un vistazo responsable, naturalmente…
CHAPUZA NAVARRA (Publicado el 25/03/25)
El nuevo Reglamento de Navarra es nefasto, cojo, discriminatorio, indocumentado y ajeno a la realidad… Una chapuza normativa para justificar un relato que, como siempre, acaba beneficiando a la Lotería Nacional y a los Rascas de esa Organización legalizada por el Caudillo Franco y ahora exaltada por su subvencionada Fejar… Un suma y sigue disparatado, habitualmente justificado para proteger a la llamada población vulnerable…
Los niños que juegan a los Rascas o los que entran a los Despachos de Loterías y Apuestas del Estado, no deben considerarse “vulnerables” para el Gobierno de Navarra… y, sin embargo, la población de ese territorio juega masivamente a estos productos… pero, como siempre, los manidos peligros están en el Juego Privado, al que apenas se le ha permitido argumentar en contra de tanta impostura y se le ha condenado a que admita una política de hechos consumados…
A pesar de la magnífica defensa que ANESAR ha ejercido en el proceso regulatorio y con argumentos apoyados por las leyes y el sentido común, los Salones de Juego y las Apuestas son los grandes perjudicados por un nuevo Reglamento que les reduce sus horarios pero, en justa correspondencia, no les disminuye los impuestos en la misma proporción... Verde y con asas…
Sobran las palabras… Somos un Sector desunido, que NO invierte de verdad en su imagen y que todavía no ha sabido trasladar a la Sociedad un relato adecuado de su actividad… Así somos y así seguiremos siendo, mientras no aparezca un liderazgo no extractivo, no codicioso, no supremacista, que sepa poner orden en beneficio del interés general del Sector... Aunque, no estoy seguro de que se me entienda con la suficiente claridad…En fin, que los vulnerables somos nosotros…









Los mismos argumentos que dio Fejar en las reuniones con el Gobierno y en los medios navarros así que en Octubre el sector podrá darle las gracias a Fejar en su congreso.
CLAMAS EN UN DESIERTO PERO TUS CRÍTICAS SON CERTERAS.EN VEZ DE DEFENDERNOS NOS PASAMOS LA VIDA PIDIENDO PERDÓN Y ASUMIENDO MENTIRAS COMO PUÑOS:SALUD PÚBLICA,ORDEN PÚBLICO,DISTANCIAS,RESPONSABILIDADES,VULNERABILIDAD,ETC,ETC.Y NO NOS DEJARÁN EN PAZ MIENTRAS MANTENGAMOS ESTA POSTURA SUMISA.
Titular de Azar Plus:
“El Gobierno Vasco destina 100.000 euros a programas de prevención y sensibilización sobre el Juego”
Está dicho todo.
Mientras que a las asociaciones de ludópatas y a la prensa se les de más credibilidad que al sector seguiremos estando jodidos y bien jodidos como dice el señor Ortega.Yo ignoro cómo se puede cambiar esta situación,pero imagino que habrá que unirse y aportar dinero.
¿para qué están las patronales?
Nos quejamos por vicio cuando la solución es muy fácil.Nos ponemos todos de acuerdo y le regalamos a la ONCE todos nuestros negocios de juego.Así se acabarían oficialmente los ludópatas y las asociaciones que viven de ellos.Así nosotros podríamos vender RASCAS a comisión y sin problemas de imagen. ¡EUREKA!
Lo de la última sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Navarra desestimando el recurso contra el Reglamento del Juego es la gota que colma el vaso. Es que ya no se puede decir más claro, nos mean y decimos que llueve. Nos están asfixiando a normativas ridículas en la cara y nos quedamos de brazos cruzados, aguantando el chaparrón como si nada. ¡Ya está bien de callarse!
Si no reaccionamos ahora, nos van a cerrar los negocios uno a uno. Hay que plantarse y actuar ya en dos frentes:
– Poner pasta para campañas de comunicación: No podemos seguir siendo los malos de la película. Generamos empleo, pagamos un dineral en impuestos y cumplimos las normas a rajatabla. Hay que rascarse el bolsillo e invertir en publicidad de verdad para que la gente vea nuestra realidad y se le caiga la venda de los ojos.
– Quitarle la careta a la ONCE: Es una auténtica vergüenza el doble rasero que hay en este país. A nosotros nos cosen a restricciones, distancias y prohibiciones, pero vas al quiosco o a la gasolinera y tienes los “rascas” de la ONCE a la vista de todo el mundo, incluidos menores. Hay que desenmascarar de una vez sus juegos mal llamados solidarios. La ludopatía no es menos mala porque la controle el Estado. Las reglas tienen que ser iguales para todos.
O nos unimos y empezamos a dar la batalla con recursos y con rabia, o nos van a extinguir mientras les damos las gracias.
¡Hay que moverse ya!
Soy psicólogo y he investigado y tratado durante décadas el problema. La ludopatía o juego patológico NO es considerada como enfermedad ni siquiera por la APA. Se considera un trastorno que además es un síntoma de lo que anda mal en la persona. Todo lo que sea trasladar la responsabilidad desde el jugador a agentes externos es dañino, profundamente dañino.
Cuándo entenderán que ustedes NO son un sector económico más. La razón es que su cometido final no es el de añadir valor a la sociedad para hacerla crecer, independientemente de los puestos de trabajos que generen. Los medios no justifican el fin, ni el fin justifica los medios.
Ustedes siempre serán vistos por la sociedad como lo que son, gente que no añade valor sino que lastra y distrae a la sociedad de su progreso y bienestar, y cuyo negocio solo es rentable por la existencia de patologías en sus clientes. Su modelo de negocio no es rentable si no existen dichas patologías, y ustedes lo saben mejor que nadie.
Mientras esperan su momento de rendir cuentas ante El Más Grande, sepan que la sociedad seguirá impidiéndoles implementar su plan falto de escrúpulo alguno hasta el final, y que mientras caminen por la calle siempre siempre siempre tendrán que hacerlo como ya lo vienen haciendo hasta ahora, con la cabeza baja. Pues la sociedad sabe quienes son y a qué se dedican. De dónde vienen y a dónde van.
El sector del B1 del que tantos operadores mediocres han vivido los últimos años llega a su fin con la irrupción de dos players globales que no permitirán que todos ganen, sino que solo los mejores ganarán, como ha de ser. Esto conllevará y ya está conllevando una reestructuración completa de su sector, y la desaparición de facto de las B.1. y de todas esas empresas psedufamiliares que tan impune y mediocremente han viniendo operando en los últimos decenios.
Bienvenida sea la globalización, bienvenido sea Mr. Jhonny.
Decir que el juego privado “no aporta valor” mientras se ignoran los miles de puestos de trabajo directos e indirectos y los millones de euros en impuestos que financian la sanidad y la educación pública es, como mínimo, de un cinismo de manual.
Su argumento estrella de que el negocio vive de la patología es tan absurdo como decir que las bodegas de vino viven de los alcohólicos o que los fabricantes de coches facturan gracias a los que se saltan los límites de velocidad. El juego es, para el 99% de los usuarios, ocio adulto, libre y consciente. Al sector no le interesa el cliente patológico; le interesa el cliente recurrente que gasta con moderación. La autodestrucción del cliente es un pésimo modelo de negocio, aunque a su narrativa de buenos y malos le encante ese drama.
Esas empresas a las que llama despectivamente “pseudofamiliares” son pymes que llevan décadas sosteniendo economías locales y que ya se están adaptando para competir. Lamento aguarle la fiesta, pero el sector no va a desaparecer; simplemente está cambiando de piel para seguir operando con la misma legalidad y profesionalidad de siempre.
Menos sermones dominicales por favor….