Un análisis de EY advierte de posibles cierres de establecimientos, pérdidas de empleo y una reducción de los ingresos para Hacienda
BGC alerta de que duplicar el impuesto a las máquinas podría destruir 16.000 empleos en Reino Unido
El Betting and Gaming Council (BGC) ha respondido con contundencia a la iniciativa de 90 diputados laboristas que reclaman al Gobierno británico un aumento de la fiscalidad sobre determinadas máquinas de Juego. La organización advierte de que duplicar el impuesto hasta el 40% podría provocar cierres masivos de establecimientos, destruir miles de puestos de trabajo y reducir, en lugar de aumentar, la recaudación pública.
La polémica llega antes de la presentación de los Presupuestos británicos, prevista para el 28 de octubre. Los parlamentarios, encabezados por Alex Ballinger, han pedido al ministro de Hacienda, John Healey, que eleve el Machine Games Duty aplicado a las máquinas B, entre ellas las B3, que permiten apuestas de hasta dos libras y premios de hasta 500 libras. Actualmente, estas máquinas están sujetas a un gravamen del 20%.
Los diputados respaldan su propuesta en estimaciones de la Social Market Foundation, que calcula que un tipo del 40% podría generar entre 275 y 458 millones de libras anuales. También aluden al impacto económico de los daños relacionados con el Juego en máquinas, cifrado en más de 2.300 millones de libras, y a su concentración en zonas desfavorecidas.
Sin embargo, el BGC contrapone estos argumentos con un análisis elaborado por EY, según el cual duplicar el impuesto podría costar hasta 16.000 empleos, provocar el cierre de cerca de 1.500 casas de apuestas y 34 casinos, y dejar a las arcas públicas hasta 124 millones de libras por debajo de la recaudación actual.
Grainne Hurst, consejera delegada del BGC, considera que la propuesta parte de una premisa equivocada. “Los diputados tienen razón al preocuparse por proteger a las comunidades y las calles comerciales, pero es profundamente desacertado sugerir que aumentar los impuestos a las casas de apuestas y los casinos conseguirá ese objetivo“, afirma.
Hurst insiste en que “las pruebas independientes hablan por sí solas y cuentan una historia muy diferente“. La directiva recuerda además que más de 600 casas de apuestas han cerrado o anunciado su cierre desde los últimos Presupuestos, con más de 10.000 empleos perdidos o en riesgo. Más del 80% de estos puestos de trabajo se encuentran fuera de Londres.
“Cada cierre significa otro local vacío, menos empleos y un nuevo golpe para las calles comerciales británicas“, advierte Hurst, que reclama a los parlamentarios que tengan en cuenta las consecuencias económicas de la medida para las mismas comunidades que dicen querer proteger.
La decisión final sobre el impuesto se conocerá, en su caso, con los Presupuestos del próximo 28 de octubre, en un debate que enfrenta las previsiones recaudatorias de los promotores de la subida con las advertencias del sector sobre su impacto en el empleo, la actividad empresarial y la Hacienda pública.












Eso mismo pasaría en España si se incrementasen las tasas de las maquinas de bares y salones. El efecto sería similar.