El panel de Gaming in Spain reunió a Patricia Lalanda, Amandine Haincaud y Sergio Martínez Ranero para analizar las oportunidades de la ciudad, que ya concentra alrededor del 5% de su PIB en torno al sector
Melilla consolida su atractivo para el Juego online con ventajas fiscales, seguridad jurídica y un ecosistema en crecimiento
Melilla continúa ganando peso como hub para el Juego online en España. Sus ventajas fiscales son un importante factor de atracción, pero, como subrayó Patricia Lalanda, socia de LOYRA Abogados, la decisión de instalarse en la ciudad responde a una combinación de elementos que va más allá de la tributación.
La abogada participó en el panel dedicado a Melilla celebrado en Gaming in Spain, junto a Amandine Haincaud, directora de Operaciones de Juego de El Dorado, y Sergio Martínez Ranero, responsable de la sede de Melilla de Codere Online, que moderó el encuentro.
Lalanda puso el acento en una cuestión fundamental para las compañías que operan con licencia española: la seguridad jurídica. “Melilla es España, forma parte de la Unión Europea y está sometida al régimen jurídico español. Tiene el euro“, recordó. Y añadió: “Melilla tiene la misma seguridad jurídica que el resto del Estado. Se trabaja bajo el mismo régimen de la DGOJ y con las mismas licencias. Lo único que cambia no es la regulación a la que estás sujeto, sino dónde operas“.
A esta estabilidad se suman la conectividad física y digital. La ciudad dispone de conexiones aéreas con distintos puntos de España y, según Lalanda, cuenta con una infraestructura de telecomunicaciones especialmente relevante para una industria que necesita operar con garantías y mantener conectados a sus equipos.
Lalanda explicó que la bonificación del Impuesto sobre Sociedades para Ceuta y Melilla había pasado del 50% al 60%, una mejora que, en sus palabras, “sí cambia la conversación con los operadores“. La letrada también recordó la existencia de bonificaciones en otros ámbitos tributarios y laborales, que contribuyen a mejorar la competitividad de las empresas establecidas en la ciudad.
Otro de los elementos diferenciales es el IPSI, que sustituye al IVA en Melilla. Lalanda ilustró la diferencia comparando el tipo general del IVA del 21% con un tipo del IPSI del 4%, aunque la tributación concreta depende de la operación y del tipo de bien o servicio.
Sin embargo, la abogada quiso dejar claro que estos incentivos están vinculados a una actividad real. “Para acceder a todos estos beneficios fiscales hay que demostrar que existe una actividad efectiva. No puedes tener simplemente un apartado de correos para recibir notificaciones: necesitas personas que vivan allí y que pasen allí al menos la mitad del año“.
También explicó que existen límites a los costes intragrupo y que las empresas deben contar con una unidad de negocio capaz de desarrollar su actividad desde Melilla. En definitiva, “necesitas tener una unidad de negocio completa en Melilla y cerrar el ciclo empresarial“. Unas condiciones que, lejos de plantear la ciudad como una simple dirección fiscal, buscan favorecer la implantación efectiva de las compañías y la creación de empleo.
La evolución de Melilla se refleja en el peso que el sector ha adquirido en su economía. Lalanda situó su contribución en torno al 5% del PIB de la ciudad y señaló que ya hay aproximadamente 16 operadores establecidos, con margen para seguir desarrollando el ecosistema.
“Melilla está madurando“, afirmó, al comparar la situación actual con la de hace tres años. La abogada destacó la cohesión entre las compañías que llegaron primero y las nuevas incorporaciones, y apuntó que el siguiente paso pasa por atraer también a empresas tecnológicas y proveedores de servicios que trabajan con los operadores: desde afiliación hasta otras actividades digitales que puedan beneficiarse de este entorno.
La experiencia de El Dorado ofrece un ejemplo reciente de este proceso. Haincaud explicó que la compañía eligió Melilla tanto por la fiscalidad como por la comunidad empresarial que ya opera en la ciudad. “Llegas a una ciudad donde el Gobierno ya conoce mucho nuestra industria“, señaló. También destacó la colaboración entre empresas: “No vemos realmente competitividad entre los operadores en este ámbito. Si tengo alguna pregunta, sé que cualquiera de ellos puede ayudarnos en cuestiones operativas, regulatorias o de otro tipo“.
La directiva valoró asimismo el apoyo recibido para encontrar oficinas, contratar trabajadores y preparar las instalaciones. “La asociación y el Gobierno nos ayudaron a encontrar un contratista y a localizar a los profesionales que necesitábamos para convertir la oficina en un buen lugar de trabajo“. Y resumió su experiencia con una valoración clara: “Todo fue muy fluido. No me lo esperaba. En cualquier otra ciudad probablemente habría sido un proceso más largo y complicado“.
La disponibilidad de profesionales y la formación especializada también son factores decisivos. Haincaud explicó que la asociación sectorial ayuda a preparar a jóvenes para incorporarse a las empresas y ofrece formación continua a los equipos, incluida la mejora del inglés y de las competencias profesionales.
Martínez Ranero recordó que Codere Online trasladó su negocio online a Melilla en 2018, cuando todavía no existía el ecosistema actual. Hoy dispone de una oficina de más de 1.000 metros cuadrados y reúne a cerca de 50 profesionales de distintas nacionalidades. Además, destacó la labor de la Asociación de Operadores de Juego Online de Melilla (AJOM), que impulsa iniciativas de formación en atención al cliente, prevención del fraude, cumplimiento normativo y Juego responsable.
“Competimos en el mercado, pero en Melilla colaboramos en aquello que todos necesitamos“, explicó el moderador, que definió la implantación en la ciudad como “una oportunidad estratégica para crecer con eficiencia fiscal y seguridad regulatoria“.
El panel también abordó la continuidad institucional. Lalanda transmitió el compromiso de la Administración con el proyecto y consideró que la estabilidad es esencial para las empresas: “La seguridad jurídica y la estabilidad institucional son claves“. A su juicio, el trabajo desarrollado en los últimos años ofrece una base para seguir ampliando la actividad.
Melilla no es, en cualquier caso, una opción idéntica para todas las compañías. Lalanda reconoció que su tamaño condiciona el tipo de inversiones que puede acoger y defendió que su oportunidad pasa por consolidar el Juego online y atraer actividades tecnológicas relacionadas. Un planteamiento que dibuja una evolución gradual: de destino para operadores a un ecosistema más amplio de empresas, profesionales y servicios especializados.












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