Nerea Alday defiende que la competencia autonómica sobre Juego Presencial debe alcanzar a todos los terminales instalados en hostelería

Las CCAA reclaman a la DGOJ poder inspeccionar los terminales ONCE instalados en hostelería

AZARplus

La directora general de Juego y Espectáculos del Gobierno Vasco, Nerea Alday Garate, puso sobre la mesa en el Expo Congreso Luis Escribano la desigualdad patente entre el Sector privado y la ONCE. Específicamente, en la capacidad de las comunidades autónomas para inspeccionar los terminales de la ONCE instalados en establecimientos de hostelería. Alday explicó que Euskadi se ha sumado al resto de comunidades autónomas a un escrito dirigido a la DGOJ después de una reciente sentencia del Tribunal Superior de Justicia que, según expuso, concluye que las fuerzas de seguridad autonómicas no son competentes para inspeccionar estos terminales.

La posición de la responsable vasca fue inequívoca: si las autonomías tienen atribuida la competencia sobre el Juego Presencial, esa competencia debe permitir también controlar el Juego Presencial que se desarrolla en hostelería, con independencia de quién sea su operador. “Si las comunidades autónomas tenemos atribuida la competencia sobre el Juego presencial, entendemos que debemos poder controlar e inspeccionar el Juego presencial que se ofrece en los establecimientos”, afirmó Alday. Y fue todavía más concreta al explicar la razón que, desde su punto de vista, justifica esa reivindicación: “Defenderemos al sector del Juego privado cuando entendemos que se encuentra en una situación de desventaja frente al Juego público”.

Alday situó así el problema en términos de igualdad de control y garantías. La responsable vasca recordó que la Administración debe garantizar la seguridad de todas las personas y, especialmente, de menores y personas con prohibición de acceso, pero sostuvo que esa obligación debe aplicarse al conjunto de la oferta presencial. En este sentido, defendió que Euskadi seguirá reforzando las inspecciones sobre las máquinas BH y los terminales de apuestas instalados en hostelería para garantizar que únicamente puedan jugar quienes tienen permitido hacerlo. La cuestión, por tanto, no se plantea desde el Gobierno Vasco como una relajación de los controles sobre el sector privado, sino precisamente como la exigencia de que el mismo principio de control se extienda a cualquier modalidad de Juego Presencial que opere en esos establecimientos.

La reivindicación no parte, además, de una supuesta falta generalizada de controles en el Juego privado vasco. Alday explicó que Euskadi realiza alrededor de 2.300 inspecciones anuales de control de menores. Precisamente por ello, el planteamiento expuesto en Torremolinos pone el acento en que las exigencias de control deben ser coherentes para todo el Juego Presencial que se desarrolla en los mismos espacios.

La posición del Gobierno Vasco enlaza así con uno de los asuntos que más debate genera en el Sector: que la condición pública o social de un operador no debería convertirse en una excepción respecto de las reglas de inspección aplicables al Juego Presencial. “Precisamente porque en Euskadi consideramos fundamental la seguridad en el Juego, tenemos que actuar en las dos direcciones”, señaló antes de defender simultáneamente la protección de los usuarios y la defensa del Juego privado cuando se encuentre en una situación de desventaja.

Parece que el escrito enviado a la DGOJ va a remover un poco las cosas dentro de la todopoderosa ONCE… O eso esperamos ver muy pronto. Permanezcan atentos a sus pantallas…

Dejar comentario

¡Por favor, introduce un comentario!
Por favor, introduce tu nombre

* Campos obligatorios
** Los comentarios deben ser moderados, en muy poco tiempo, serán validados