La campaña anti Juego del Ayuntamiento de Zamora roza la sátira política con sus falsos Rascas demonizando a un Sector que sí cuenta con controles de acceso y fuertes restricciones
El último sinsentido público: Zamora usa Rascas para atacar al Juego privado sin mentar siquiera a la ONCE
El Ayuntamiento de Zamora ha presentado una campaña contra la ludopatía, que más podría ser contra el Juego directamente…
La campaña probablemente pase a la historia como uno de los ejercicios de hipocresía institucional más pintorescos de los últimos tiempos. La idea consiste en repartir falsos “rascas y gana” por la calle para alertar sobre los peligros del Juego. Así es, “Rascas”. Exactamente el mismo formato que comercializa masivamente la ONCE en cualquier esquina del país, a cualquier hora del día y sin controles de acceso, incluso frente a los colegios. Pero, curiosamente, ni una sola mención al Juego público. de hecho, mezclan Juego online con Juego presencial, disparando a discreción contra cualquier tipo de Juego privado, alertando del “incremento del Juego online entre los jóvenes”, y de la “presencia de locales de Apuestas frente a colegios”, cuando los que realmente no cuentan con ningún tipo de control sobre quién compra sus productos, son SELAE… Y los Rascas de la ONCE, por supuesto, pero de nuevo: Ni una sola mención.
La campaña, impulsada desde el área de Servicios Sociales bajo lemas como “El premio de tu vida” o “El único juego que ganas es el que no juegas”, pone el foco exclusivamente en Máquinas B, bingos y apuestas online. Es decir, el sospechoso habitual: el Juego privado. El mismo que lleva años soportando controles de acceso, verificaciones de identidad, restricciones publicitarias, inspecciones constantes y una presión regulatoria que no deja de endurecerse. Mientras tanto, los Rascas que usan como ejemplo, siguen despachándose alegremente en kioscos, bares, gasolineras y aceras de media España bajo una pátina de intocable labor social que parece blindarlos frente a cualquier debate.
La acción estrella tuvo lugar el pasado 19 de mayo, cuando se repartieron tarjetas que imitaban a la perfección los Rascas de la ONCE. Al rascar aparecían mensajes como “¡Premio! Acabas de ganar tu primera deuda”, “¡Felicidades! Te has quedado sin ahorros” o “¡Enhorabuena! Has arruinado a tu familia”. Casi nada… Un ejemplo de prevención, no cabe duda. Para nada se trata de un ataque abyecto al Juego privado y que busca demonizarlo…
Durante la presentación, la concejala Auxi Fernández insistió en que la ludopatía es “una enfermedad y un trastorno reconocido clínicamente” y señaló especialmente a las Máquinas de Juego y apuestas online como origen del problema. Lo llamativo no es sólo lo que dijo, sino lo que evitó cuidadosamente mencionar. Porque mientras se demonizaba al sector privado con discursos apocalípticos, nadie parece tener demasiado interés en abrir el melón del Juego público.
Más surrealista aún fue la explicación de Abel García, representante de La Otra Comunicación, la agencia responsable de la campaña. Según detalló, la intención era “activar el mecanismo de recompensa asociado al Juego para después romper esa expectativa y generar reflexión”. Traducido: utilizar el mismo estímulo psicológico del Rasca para convencer al ciudadano de que el Rasca es peligroso… Sin siquiera mencionarlo.
Un ejercicio de responsabilidad social por parte del Ayuntamiento sin lugar a dudas… Bien jugado Zamora, bien jugado…











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