El presidente de la asociación, Joseph Cullis, asegura que Bacta consiguió frenar propuestas de subida del 35% y del 40%, aunque considera inaceptable el resultado final
Bacta planta cara al Gobierno británico: “La lucha no ha terminado”
La subida de impuestos a las máquinas recreativas y los cambios en las tasas empresariales anunciados por el Gobierno británico no han cerrado el frente de batalla entre el Sector y el Ejecutivo. Bacta ha advertido a sus asociados de que “la lucha no ha terminado” y ha anunciado que seguirá trabajando para limitar el impacto de las medidas y defender los intereses de las empresas.
La organización ha reaccionado al último Presupuesto de otoño presentado por el Gobierno de John Healey, que eleva del 20% al 25% el tipo general del impuesto sobre las máquinas recreativas. A esta subida se suman los cambios en las tasas empresariales que afectan a los centros de Juego para adultos en Inglaterra y las modificaciones sobre quién debe asumir la responsabilidad del pago del MGD en los acuerdos de reparto de beneficios.
El presidente de Bacta, Joseph Cullis, ha confirmado que la asociación cuestionará la decisión relativa a las tasas empresariales, solicitará aclaraciones urgentes sobre su alcance y participará activamente en la consulta sobre la responsabilidad fiscal del MGD para defender los intereses de sus asociados.
Pero Bacta quiere ir más allá de las medidas concretas del Presupuesto. La entidad considera necesario acabar con la incertidumbre fiscal que se repite cada año y que, según advierte, frena las inversiones y dificulta la toma de decisiones de las empresas y de toda la cadena de suministro.
“Planteamos directamente esta cuestión a la ministra de Juego cuando nos reunimos con ella ayer“, ha explicado Cullis. “Las empresas necesitan certidumbre para poder planificar, invertir y crecer. No pueden seguir afrontando cada año el mismo debate desestabilizador“.
En este sentido, el presidente de Bacta considera que el debate fiscal debería darse por concluido y que ahora corresponde al Gobierno ofrecer estabilidad al Sector y reconocer los estándares de protección al jugador que aplican las empresas asociadas. “Ha llegado el momento de ofrecer más incentivos y muchos menos castigos, con apoyo práctico para que las empresas responsables puedan invertir y crecer“, ha defendido.
Cullis también ha señalado que la próxima consulta sobre las máquinas de categoría D podría ser una primera oportunidad para que el Ejecutivo demuestre ese cambio de actitud.
Pese a la decepción por la subida del MGD, Bacta sostiene que su campaña ha conseguido evitar un incremento todavía mayor. Según ha explicado Cullis, la presión política para elevar el impuesto hasta el 40% era considerable, con el respaldo de 90 diputados laboristas, mientras que algunos responsables políticos llegaron a plantear un 35% como posible solución de compromiso.
“El 35% estuvo realmente sobre la mesa y luchamos duramente contra ello“, ha afirmado. “Aunque estamos profundamente descontentos con la subida, impedir tanto la propuesta del 40% como el compromiso del 35% ha sido una parte fundamental de una campaña extraordinariamente difícil“.
El presidente de Bacta también ha puesto el foco en las consecuencias para los salones recreativos de las zonas costeras británicas, establecimientos que considera parte del tejido social del país. Aunque algunas máquinas de menor apuesta han quedado al margen de la subida fiscal, otras que resultan fundamentales para la viabilidad comercial de muchos de estos negocios sí tendrán que soportarla.
“El ministro afirma que está protegiendo los salones recreativos de las zonas costeras británicas, pero la realidad es muy diferente. Aunque algunas máquinas de menor apuesta se han librado de la subida de impuestos, las máquinas de las que dependen muchos de estos salones para seguir siendo comercialmente viables continuarán viéndose afectadas. Esto no es la protección que el ministro quiere hacernos creer“, ha criticado.
Bacta considera, además, que la decisión puede terminar perjudicando al empleo y a la actividad empresarial, al tiempo que cuestiona que la recaudación final para las arcas públicas alcance las previsiones del Gobierno una vez que se tengan en cuenta sus efectos sobre los negocios.
Cullis ha querido trasladar un último mensaje a los asociados, asegurando que la organización seguirá defendiendo sus intereses: “Quiero asegurar a todos nuestros miembros que hemos luchado muy duro para limitar el impacto de este Presupuesto en sus negocios. Seguiremos luchando por vosotros, por la estabilidad que necesitáis y por el apoyo que merece nuestro Sector“.












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