Tampoco basta con cabrearse por la mala imagen

AZARplus

Un amable lector de mi último editorial me propina un cariñoso tirón de orejas por no haber abordado, en el citado artículo, una referencia a la mala imagen pública que padece el Juego Privado. Tiene razón. Tampoco basta con estar hartos y cabreados por lo que públicamente parece que somos y se intenta hacer creer, machaconamente, a los demás. A nuestros enemigos les encanta transmitir a la Sociedad esa imagen de malvada actividad y el Sector no acaba de encontrar el camino para neutralizarla.

Es verdad que se han hecho y se hacen algunos intentos cuya nobleza no acaba de cuajar entre nuestros compatriotas. Llevamos casi medio siglo instalados en esa insuficiencia que debería llevarnos a un planteamiento más ambicioso, que ya no admite interminables demoras. Habría que construir un relato cuyo punto de partida no podría ser otro que el interés general y esto ya es un grave problema. En nuestro ecosistema no se acaba de entender bien que el interés general NO consiste en luchar exclusivamente por los intereses particulares. Se diga lo que se diga, nunca hemos recorrido el camino de una unión sectorial vertebrada en torno al inequívoco interés común.

O sea, que estamos jodidos, aunque algún extranjero esté muy contento… Con mala imagen y una permanente amenaza restrictiva sobre el Sector, las Explotaciones se compran mucho más baratas… Esto mismo pasó con el “Rosonazo” y algo muy parecido es lo que está sucediendo ahora… Y para más inri, el poderoso caballero del Don Dinero está regando con gasolina económica el fuego de los ludópatas, mientras para la defensa de nuestro interés general sólo ofrece limosnitas patateras y gracias.

Quiero decir y digo que o salimos de las ineficaces trincheras del silencio e identificamos a TODOS nuestros enemigos o este Sector va a seguir sin ser reconocido ni por la madre que lo parió. Y no debería ser tan difícil. Primero dar la cara y después complementar las sabidas bondades impositivas y de empleo que aportamos, con estudios sociológicos propios, prospecciones reales sobre la verdadera naturaleza del Juego y las pasiones positivas que despierta la actividad. Eso y, por supuesto, no consentir la permanente intromisión que la Once y Selae consiguen con sus procelosos pulmones publicitarios.

Compartir
FRANCO

5 Comentarios

  1. Bueno, bueno, tampoco hay que dramatizar. Nadie es infeliz mucho tiempo sin su consentimiento.
    Si no se hace nada en la dirección apuntada, quierre decir que hay quienes ven la situación “conveniente”, aunque se por las razones equivocadas.

  2. Gracias Ortega por citarme y dedicar una editorial al gravísimo problema de nuestra imagen pública.Y tiene usted razón en que no basta con cabrearse.Hay que intentar resolver el problema,porque todo lo que se ha hecho hasta ahora no ha solucionado prácticamente nada la situación.Es más,cada día que pasa,estamos peor.Un saludo.

  3. Y no sería mejor que para luchar por nuestra imagen empezar a luchar en los tribunales contra la competencia desleal de SELAE y la Once en publicidad , control de menores y exludopatas, etc….

    En pedir rectificaciones a los medios que publican noticias basadas en datos inventados y/o obligarles a hacerlo también vía tribunales.

    Y para terminar dejar de tratar a la DGOJ como si fuera un interlocutor válido y empezar a denunciar también su falta de diálogo en la tramitación de las leyes o reglamentación, sus manipulaciones de datos en informes , noticias y campañas así como el su sesgos a la hora de legislar siempre en contra del juego privado y su alfombra roja al público o semi público.

    Y todo esto no veo que las Asociaciones o Empresas hagan nada.

  4. Estoy cien x cien de acuerdo con los comentarios que estoy leyendo y por supuesto con el editorial del señor Ortega.Si falla nuestra imagen es porque fallamos nosotros prácticamente al completo,como las grandes empresas y las asociaciones incluidas.Y al inteligente comentario del señor Ginés Sepulveda yo añadiría que también debemos luchar contra el “fuego amigo” porque,como dice Ortega,tenemos que identificar a todos nuestros enemigos y los de dentro parece que son los peores.

Dejar comentario

¡Por favor, introduce un comentario!
Por favor, introduce tu nombre

* Campos obligatorios
** Los comentarios deben ser moderados, en muy poco tiempo, serán validados