El presidente de ANESAR destaca en COPE Aragón la aportación fiscal de los salones, la eficacia de los controles de acceso y los más de 20.000 registros formativos de la asociación
José Vall reivindica el papel del Juego privado: “No somos parte del problema, sino parte de la solución”
José Vall, presidente de ANESAR, ha aprovechado una entrevista concedida a COPE Aragón con motivo de la reunión de la Junta Directiva de la asociación en Zaragoza para reivindicar el valor económico y social del Juego privado, defender la seguridad de los salones y poner en primer plano el trabajo que desarrolla el Sector en materia de Juego Responsable. Un mensaje claro, sustentado en cifras y en la experiencia de una actividad que, como recordó, opera bajo una regulación específica en todas las comunidades autónomas.
Vall comenzó poniendo el acento en la contribución fiscal de los salones de Juego, que supera los 320 millones de euros anuales. Para ilustrar su dimensión, recurrió a una comparación directa: “Todas las ambulancias de emergencias que existen en España podíamos renovarlas cada año solo con el impuesto que pagamos“. El presidente de ANESAR lamentó que esta aportación no siempre se traduzca en una percepción social acorde con el peso económico de la actividad y defendió que el Sector merece ser reconocido por su contribución.
“Nosotros no somos parte del problema, sino que somos parte de la solución“, afirmó, antes de recordar que el 99,7% de los clientes hace un uso adecuado de la oferta de Juego. Una realidad que, a su juicio, debe tenerse en cuenta al abordar el debate público, sin dejar de atender al porcentaje restante. “Nosotros nos tomamos muy en serio al 0,3% restante, hemos aplicado todo tipo de medidas, y algunas veces, incluso a nivel tecnológico, nos hemos avanzado más de lo que otros sistemas que existían“, explicó.
En este sentido, Vall destacó la importancia de los controles de admisión y de la identificación de las personas inscritas en los registros de autoprohibición. También señaló que las exigencias de protección de datos y las limitaciones que afectan a los sistemas biométricos han obligado a adaptar determinadas soluciones tecnológicas. Según expuso, la inversión inicial en estos sistemas rozó los 80 millones de euros y podría acercarse a los 100 millones tras las modificaciones y adaptaciones realizadas.
El presidente de ANESAR quiso subrayar, además, que la tecnología no sustituye la labor de los profesionales que trabajan a pie de salón. “Toda la tecnología que pongamos al final no sustituye al trabajador, al vendedor, porque nosotros lo que nos reivindicamos siempre es que somos un comercio más“. Vall definió la actividad como una oferta de ocio que proporciona tiempo y entretenimiento, y defendió la experiencia positiva de quienes acuden a disfrutar de ella.
La formación constituye otro de los pilares de esta estrategia. ANESAR ya supera las 20.000 matrículas en sus programas formativos, que incluyen distintas fases centradas en prevenir, detectar posibles conductas de riesgo y orientar a quienes puedan necesitar ayuda. “Nosotros queremos clientes que vengan a pasárselo bien y no a sufrir“, concluyó Vall, sintetizando una posición que combina la defensa de la actividad, la responsabilidad empresarial y la atención a quienes puedan hacer un uso problemático del Juego.











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