El Gobierno presenta un proyecto altamente restrictivo, con recortes para todos los subsectores y amplias medidas de distancias que incluyen incluso centros de Educación Infantil y Primaria
Canarias impone un recorte masivo al Sector: las máquinas en hostelería y los locales de apuestas se reducen a menos de la mitad
El Gobierno de Canarias ha impulsado un nuevo marco jurídico para la Industria del Juego, que es enormemente restrictivo para el Sector, tanto el de Juego como Hostelería, con una reducción de más del 50% en lo que respecta al número de máquinas permitidas, al igual que los locales de apuestas, que verán drásticamente reducido el número máximo de locales. Este proyecto, defendido en sede parlamentaria por la consejera de Presidencia, Administraciones Públicas, Justicia y Seguridad, Nieves Lady Barreto, busca ordenar la actividad tras el fin de la moratoria el pasado diciembre, estableciendo límites altamente estrictos al Sector. Entre las novedades más significativas destaca la exclusión de las máquinas de tipo A del ámbito regulatorio, al no ofrecer contraprestación económica directa, lo que permite centrar el control administrativo en las modalidades de Juego con premio. En cuanto al parque de máquinas de tipo B en establecimientos de hostelería, la nueva planificación reduce el cupo máximo de las 14.812 autorizaciones previas a un total de 7.200 unidades.
Respecto a la distribución territorial de los locales, el decreto mantiene en 12 el número máximo de casinos autorizados en el archipiélago y establece un límite de 45 salas de bingo a nivel autonómico, con ajustes que incrementan la oferta en Tenerife hasta las 15 salas y la reducen en Gran Canaria a 22. Los salones de Juego también contarán con techos máximos por isla, como los 150 previstos para Gran Canaria y Tenerife, limitándose su crecimiento a un máximo de cuatro nuevas aperturas anuales en Tenerife y tres en Fuerteventura durante la vigencia del plan. Por su parte, el segmento de los locales de apuestas externas experimenta una reducción drástica en sus autorizaciones, pasando de las 95 previstas inicialmente a un tope de 35 licencias disponibles. En el ámbito de las distancias, la norma impone un radio de 300 metros respecto a todos los centros educativos, incluyendo por primera vez a los centros de Educación Infantil y Primaria (CEIP), así como a los centros de atención a menores registrados. Esta restricción se complementa con la obligatoriedad de mantener una distancia mínima de 200 metros entre salones de Juego y salas de bingo para evitar la acumulación de oferta en zonas específicas.
Por otro lado, la normativa permite la implantación de nuevos medios de pago electrónicos en máquinas recreativas de hostelería, salones y bingos para mejorar la trazabilidad y la seguridad en las transacciones. Además, el actual servicio de admisión dará paso a un control de acceso más riguroso que verifique la edad de los usuarios y garantice que los menores no transiten por las áreas de Juego, incluso en aquellos locales que cuenten con servicios complementarios de restauración o cafetería. A nivel administrativo, el decreto simplifica procesos como el cambio de ubicación de locales recreativos sin necesidad de aportar nuevas fianzas y actualiza los límites de admisión de las máquinas, elevando el valor máximo en 250 veces el precio de la partida conforme a la evolución económica. Finalmente, el Registro de Prohibidos de Acceso al Juego establece un periodo de permanencia mínima de seis meses para las inscripciones de autoprohibición.
Toca esperar y ver si este asfixiante proyecto llega a ver la luz tal y como pretende la Administración canaria, o si el Sector consigue rebajar la intensidad del mismo haciendo entrar en razón al Gobierno…











No se puede entender nada. ¿NO hay grandes agencias de comunicación y de lobby (Acento) trabajando para el sector? ¿Dónde están para evitar que salgan estos proyectos? En Canarias gobierna el PSOE, igual que en Navarra …