El director de la DGOJ asegura que la falta de ingresos hace que el Juego sea visto como “una vía rápida para resolver dificultades económicas”… como sucede con SELAE y la ONCE
Un estudio demuestra que el Juego público es pernicioso para la población con rentas más bajas y Mikel Arana apunta inexplicablemente al Juego privado
Mikel Arana, director de la DGOJ, ha participado “en dos dimensiones” en la presentación del estudio “Empleo en Juego: prevención del impacto laboral del Juego con dinero”, impulsado por la Fundación Santa María la Real y financiado por la DGOJ.
Según el informe del estudio, existe una relación entre el desempleo y un mayor riesgo de adicción al Juego, especialmente notable en el colectivo masculino. Según Arana, estos datos reafirman un principio fundamental para la regulación: “El contexto socioeconómico influye directamente en la vulnerabilidad frente al Juego“. Cuando las personas se enfrentan a la falta de ingresos, la incertidumbre o la frustración, el Juego puede ser percibido erróneamente como “una vía rápida para resolver dificultades económicas“.
Interesante reflexión cuanto menos, pues si esto significa que, cuanto menos es el ingreso, más se busca jugar para “tratar de hacerse rico”, únicamente hay un tipo de Juego que vaya a lograr ese cometido… Y no es precisamente el Juego privado.
Arana agradeció a la Fundación por su “compromiso, rigor y visión“, y confirmó que el equipo del proyecto compartirá sus hallazgos en el próximo Congreso Internacional del Juego, que se celebrará en Madrid el 13 y 14 de noviembre.
El director general fue enfático al afirmar que estudios como este son “esenciales para que las políticas públicas que adoptamos se basen en evidencias científicas, no en intuiciones, percepciones o prejuicios, como a veces nos achacan interesadamente algunos sectores de la industria“.
Cuando las personas se enfrentan a la falta de ingresos, la incertidumbre o la frustración, el Juego puede ser percibido erróneamente como “una vía rápida para resolver dificultades económicas“.
Estos datos señalan sin ningún tipo de equívoco que los juegos de loterías, aquellos que prometen “hacerte rico” de una sola tacada, son los que más afectarían a los jugadores con menos ingresos, ante el afán de obtener una gran suma de forma rápida. Algo que no sucede en el Juego privado, que tiene un factor más enfocado en lo social y entretenimiento, sin prometer “hacerte millonario” de ninguna manera.
Pese a ello, Mikel Arana miró en todo momento hacia otro lado… concretamente, hacia el lado del Juego privado, señalando que el 59% de las personas con síntomas de Juego problemático afirmaba jugar con la motivación primordial de ganar dinero, una cifra significativamente superior al 38% de la población sin riesgo, cuya principal razón era la “tradición” o el ocio… La palabra “tradición ya chirría en este discurso… El director general puntualizó que, a mayor intensidad en la práctica del Juego, “más nos alejamos de la motivación recreativa y más nos acercamos a la necesidad de recuperar pérdidas“.
Otro punto de análisis crítico en la intervención de Arana fue el papel de la publicidad. Mencionó cómo el marketing del sector en ocasiones presenta el Juego como una “oportunidad de éxito inmediato“, fomentando expectativas que son irreales. De nuevo, pese a que este discurso parece ir más enfocado a los juegos de SELAE y la ONCE, los enfocó en su totalidad en las campañas del Juego privado.
Arana además subrayó que las empresas del Sector centran sus esfuerzos en captar a los más jóvenes, ya que, para mantener una industria que genera más de 100 millones de euros de beneficio anual, se necesita “literalmente una renovación constante de jugadores“… Mikel Arana concluyó su intervención reafirmando la postura de la DGOJ: la prevención del Juego problemático no puede recaer únicamente en la responsabilidad individual. Es imperativo abordar los factores estructurales que lo alimentan, incluyendo el diseño de los productos, la publicidad, el acceso digital y las condiciones sociales y económicas que exacerban la vulnerabilidad. Si el director se decidiera a hacer caso a sus propias palabras… compartiría responsabilidades con los usuarios y regularía con mano de hierro también al Juego público… Pero, como parece que ocurre también con Pablo Bustinduy, el problema no existe en el Juego público… Aunque parezca absolutamente inaudito.
El plan, según Arana, es seguir avanzando con “nuevas medidas basadas en la evidencia científica, reforzando los mecanismos de control y supervisión”… Mayor evidencia que esta, difícil, y aún así se enfoca en el Sector privado… Así desde luego, es imposible debatir.











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