Más ingresos, menos beneficio y un problema generacional para la sociedad
Récord de ventas, pero menos beneficio: las grietas empiezan a aparecer en SELAE
SELAE ha vuelto a presumir de cifras históricas en su último informe de resultados. Más de 10.500 millones de euros en ventas y más de 2.100 millones de beneficios netos convierten a 2025 en uno de los mejores ejercicios de su historia. Sin embargo, basta rascar un poco bajo la superficie para encontrar una realidad bastante menos brillante que la que reflejan los titulares oficiales.
Porque sí, la facturación crece, pero cada vez lo hace menos. El aumento de ingresos se quedó en apenas un 1,8%, muy lejos de los ritmos que la sociedad pública venía registrando tras la pandemia. Más preocupante aún resulta la caída del beneficio neto, que se desplomó un 10,67% hasta los 2.177 millones de euros, la primera reducción en cinco años y una señal inequívoca de desaceleración.
La propia SELAE admite que afronta el futuro con “relativa cautela“. Y no es para menos. Entre los riesgos identificados por la compañía destaca uno especialmente revelador: el envejecimiento de su base de clientes. En otras palabras, quienes tradicionalmente sostienen el negocio siguen jugando, pero las nuevas generaciones no parecen mostrar el mismo entusiasmo, al menos en algunos de sus juegos… quizá deberían aprender de la ONCE, y comenzar a sacar Rascas… No nos sorprendería.
Tampoco las cifras digitales invitan al optimismo. Después de años impulsando su canal online, las ventas a través de su plataforma apenas representan el 2,87% del total, un porcentaje que sigue muy lejos de las grandes loterías europeas. Mientras tanto, el número de puntos de venta continúa reduciéndose lentamente y las administraciones de lotería llevan tiempo denunciando una pérdida de rentabilidad cada vez más difícil de sostener, mientras las comisiones siguen congeladas, y con la sombra del vaciado del canal online en favor de la gestión estatal se cierne sobre las administraciones.
SELAE puede celebrar haber superado su récord histórico de ventas, algo que, viendo el continuo bombardeo publicitario al que nos someten, era algo esperable. Lo que ya resulta más complicado es ocultar que, detrás de esos números, aparecen señales de desgaste. Agárrense, porque vienen curvas. El Estado no tardará en “barrer para casa” y potenciar a la “niña de sus ojos”, en detrimento del Juego privado…











Deberían de recapacitar y dejar de ser un Monopolio Digital, regular este canal para que puedan utilizarlo las Administraciones y así llegar al Público Joven.