El portavoz de la Asociación de Bingos de Euskadi defiende el carácter profesional del Juego frente a la proliferación de partidas con dinero en centros de jubilados y asociaciones

Pedro Jiménez: “Me parece competencia desleal porque tenemos la misma y única clientela”

AZARplus

Durante el debate sobre la regularización del denominado “bingo social” en Euskadi, el sector del Bingo ha querido fijar su postura. Pedro Jiménez, portavoz de la Asociación de Bingos de Euskadi, ha comparecido para expresar la preocupación de una Industria que emplea a cientos de personas y que ve con recelo la posibilidad de que se permita el Juego con dinero fuera de los establecimientos autorizados.

Jiménez comenzó su intervención queriendo rebajar la tensión, aclarando que no tienen intención de perseguir judicialmente a las asociaciones: “No vamos a denunciar… defendemos todo tipo de iniciativas sociales, de juegos sociales, de ocios. Por supuesto, porque eso va con las personas“. Sin embargo, fue tajante al exigir el cumplimiento de la ley: “Nosotros solamente queremos defender nuestro bingo con la normativa actual y cuando venga la siguiente, pues con la que venga“.

Para el portavoz, la clave reside en el uso de dinero en efectivo. Según su criterio, la actividad social no debería depender de una recompensa monetaria: “¿Qué diferencia hay en tachar con 20 céntimos o sin 20 céntimos? Es lo que no entendemos“. En su lugar, propone alternativas que ya funcionan en otros ámbitos: “En lugar de jugar con dinero, pues que sea la merienda, el sándwich… ese tipo de cosas que se hacen cuando vas de vacaciones en un hotel o en un crucero“.

Al ser preguntado directamente sobre si la actividad en centros de mayores supone un perjuicio para su negocio, Jiménez no dudó: “¿Me parece competencia desleal? Sí. ¿Por qué? Porque tenemos la misma y única clientela“.

La preocupación principal del sector es que se permita jugar con dinero en lugares que no cumplen con las estrictas normativas que ellos sí deben acatar: “Que se pueda jugar al bingo con dinero en cualquier otro sitio que no cumpla las normativas de seguridad, tanto de local como de prohibidos… Ahí es donde vemos la competencia desleal“.

Jiménez advirtió sobre la dificultad de poner límites una vez que se abre la mano a este tipo de prácticas. “¿Dónde está la raya luego? ¿Cómo se empieza, cómo se acaba?“, se preguntó, señalando que ya no solo se habla de hogares de jubilados o residencias, sino también de “clubs deportivos”.

La diferencia de escala entre el sector profesional y el social es otro de los puntos de fricción. Jiménez puso como ejemplo la capital vizcaína: “En solo la zona de Bilbao capital creo que hay más de 60 centros de jubilados… nosotros somos 14“. Ante la propuesta de limitar las partidas a una sesión diaria, se mostró escéptico: “¿Cómo van a hacer una partida al día? Yo no iría. Y ahí es donde viene la diferencia, donde vemos el peligro para nosotros. Peligro que creemos que es real“.

Finalmente, el portavoz recordó el peso económico de su asociación, señalando que actualmente cuentan con 14 bingos que dan trabajo a “entre 300 a 400 trabajadores directos, e indirectos muchísimos más“. Recordó que sus salas son establecimientos que operan bajo una legalidad que hoy en día sería “prácticamente imposible” de replicar por las nuevas normativas de tamaño y seguridad.

Para concluir, Jiménez reiteró que su postura no busca ser beligerante, sino realista ante la situación del mercado: “Yo no quería ser agresivo al decir competencia desleal, sino poner una realidad que creemos que está ahí“.

Dejar comentario

¡Por favor, introduce un comentario!
Por favor, introduce tu nombre

* Campos obligatorios
** Los comentarios deben ser moderados, en muy poco tiempo, serán validados