La directora de Tesorería del grupo repasa su trayectoria internacional y analiza los retos actuales de la función financiera
María Ángeles Salguero destaca el papel estratégico de las finanzas en el crecimiento internacional de Cirsa
La directora de Tesorería de Cirsa, María Ángeles Salguero Chávez, ha puesto en valor la evolución que ha experimentado la función financiera dentro de las grandes compañías, subrayando que hoy desempeña un papel esencial en la estrategia empresarial, la gestión del riesgo y el crecimiento sostenible del negocio.
En una entrevista concedida a Equipos & Talento, la directiva repasa una trayectoria de más de dos décadas en el grupo, en la que ha pasado por áreas como el control de gestión, la dirección financiera en Latinoamérica y, actualmente, la Tesorería corporativa. Un recorrido que, según explica, le ha permitido adquirir una visión global del negocio.
“La combinación de una base sólida en el negocio, la exposición internacional y la evolución hacia roles más estratégicos es lo que ha ido construyendo la visión financiera que tengo hoy“, afirma.
Salguero destaca especialmente el aprendizaje obtenido durante su etapa internacional en México y Panamá, donde tuvo que desenvolverse en entornos económicos y regulatorios muy diferentes al europeo. Esa experiencia, asegura, le permitió desarrollar una mayor capacidad de adaptación y una visión más amplia del riesgo.
“Trabajar en mercados tan distintos te da, sobre todo, perspectiva“, explica. “No existe una única forma de gestionar ni de interpretar la realidad financiera, sino que todo depende mucho del contexto económico, regulatorio y cultural en el que operas“.
En este sentido, considera que la cercanía con la actividad diaria resulta imprescindible para aportar valor desde el área financiera. “El liderazgo y la gestión financiera no son solo números, sino también adaptación, comunicación y confianza“.
La directora de Tesorería también analiza cómo ha cambiado el papel del departamento financiero en los últimos años. A su juicio, la función ha dejado de limitarse al análisis de resultados para convertirse en un actor relevante en la definición de la estrategia empresarial. “La función financiera evoluciona desde ser un área que explica lo que ha ocurrido, a ser una palanca clave para definir lo que va a ocurrir“, señala. Ese cambio también se refleja en el papel que desempeña actualmente la Tesorería dentro de un grupo internacional como Cirsa. Según explica, esta área ha dejado atrás un perfil meramente operativo para convertirse en una función estratégica. “La tesorería ha pasado de ser un área de soporte a convertirse en una palanca clave para la estabilidad, la sostenibilidad y el crecimiento del negocio“.
En un contexto marcado por la volatilidad económica y la incertidumbre geopolítica, Salguero considera que las prioridades pasan por reforzar la anticipación, la resiliencia financiera y el apoyo al crecimiento de la compañía.
Asimismo, añade que “la resiliencia financiera se ha convertido en una prioridad estratégica“, basada en mantener una posición sólida de liquidez, una financiación equilibrada y una gestión activa de los riesgos.
Otro de los aspectos que aborda la responsable de Tesorería es la relación entre las áreas financieras y operativas. En su opinión, “el equilibrio entre rigor financiero y flexibilidad parte, en primer lugar, de entender bien el negocio“, explica.
Para Salguero, el objetivo del área financiera debe ser “aportar marco y no bloquear la decisión“, definiendo claramente los riesgos y sus implicaciones sin impedir que el negocio actúe con agilidad.
La directiva también pone el foco en la gestión de equipos multiculturales, una experiencia que considera especialmente enriquecedora para el liderazgo. “No existe un único estilo válido de liderazgo“, asegura. “El liderazgo en entornos internacionales te obliga a ser más flexible, más cercano y más consciente de las personas“. En su opinión, la diversidad aporta un valor añadido a la toma de decisiones, siempre que vaya acompañada de una comunicación clara y de relaciones basadas en la confianza.
De cara al futuro, Salguero considera que el perfil del profesional financiero seguirá evolucionando y requerirá mucho más que conocimientos técnicos.
Entre las competencias que considera imprescindibles cita la visión de negocio, la capacidad analítica, la adaptabilidad, la comunicación, la visión estratégica y el dominio de las herramientas digitales.
“La capacidad de influencia y comunicación“, explica, resulta cada vez más importante porque “el impacto no viene solo del análisis, sino de tu capacidad para trasladar ideas, alinear equipos y generar confianza en la organización“.
Como consejo para quienes aspiran a desarrollar una carrera internacional, anima a construir primero una sólida base profesional y a afrontar nuevos retos sin miedo al cambio. “La experiencia internacional no siempre es lineal ni previsible, pero precisamente ahí está su valor“, afirma. “Es un camino exigente, pero también muy enriquecedor, tanto a nivel profesional como personal“.











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