La organización deportiva americana actualiza sus normas y busca equilibrar la integridad del deporte con la realidad social del Juego
La NCAA abre la puerta a que deportistas universitarios y personal deportivo puedan apostar en competiciones profesionales
La Asociación Nacional Deportiva Universitaria (NCAA, por sus siglas en inglés) ha aprobado un importante cambio normativo que permitiría a los deportistas universitarios y al personal de los departamentos atléticos apostar en eventos deportivos profesionales. La decisión, adoptada por el Comité Administrativo de la División I, deberá ser ratificada por el resto de Divisiones a finales de octubre. Si las tres instancias dan su visto bueno, la medida entrará en vigor el próximo 1 de noviembre.
El cambio supone una modificación sustancial en la política histórica de la NCAA sobre Apuestas deportivas, aunque mantiene la prohibición absoluta de apostar en competiciones universitarias o de compartir información sensible sobre ellas. Además, continuará vetada la publicidad o el patrocinio de empresas de Apuestas en los campeonatos organizados por la entidad.
Josh Whitman, director atlético de la Universidad de Illinois y presidente del comité, subrayó que la medida es básicamente una actualización de las normas. “El Comité Administrativo fue claro al expresar su preocupación por los riesgos asociados a todas las formas de apuestas deportivas, pero finalmente votó a favor de reducir las restricciones para alinear mejor a los estudiantes con sus compañeros de campus”, señaló. “Este cambio permite a la NCAA, a las conferencias y a las universidades centrar sus esfuerzos en proteger la integridad de los juegos universitarios, al tiempo que fomenta hábitos responsables entre quienes decidan apostar en deportes profesionales”, añadió.
La propuesta recibió también el apoyo del Comité Asesor de Deportistas Estudiantiles de la División I (SAAC), el comité afirmó: “Creemos que esta modificación representa un avance significativo hacia una cultura que prioriza la educación, la transparencia y el apoyo sobre el castigo”. Los representantes estudiantiles destacaron además la importancia de que cada conferencia y universidad mantenga la capacidad de regular las apuestas en su propio entorno. “Esperamos que la NCAA y sus miembros correspondan ofreciendo educación, recursos y sistemas de apoyo que garanticen el bienestar y la integridad en el deporte universitario”.
La organización universitaria lleva tiempo desarrollando programas de formación sobre apuestas deportivas. Entre ellos destaca el documento Harm Reduction Considerations for Gambling & Sports Betting in Collegiate Sports, publicado por el Instituto de Ciencias del Deporte de la NCAA, que incluye recursos para la prevención y el cuidado de la salud mental. Más de 100.000 estudiantes, entrenadores y administradores han participado en actividades educativas desarrolladas junto a EPIC Global Solutions, y cerca de 50.000 deportistas han completado un módulo digital sobre riesgos del juego y protección de la integridad competitiva. Según datos de la propia NCAA, un 67% de los estudiantes universitarios reconocen participar con cierta regularidad en Apuestas deportivas.
La jefa médica de la NCAA, la doctora Deena Casiero, explicó que la institución apuesta por un enfoque basado en la reducción de daños. “Las estrategias centradas únicamente en la abstinencia no suelen tener éxito entre jóvenes universitarios. Queremos fomentar la educación sobre los riesgos y el diálogo abierto”, dijo. Casiero recalcó que el objetivo es “ayudar a los deportistas a tomar decisiones informadas, evitar conductas de riesgo y buscar apoyo sin temor a perder su elegibilidad”.
El cambio se produce en un contexto de aumento de los casos disciplinarios relacionados con apuestas dentro de la NCAA. En septiembre, el Comité de Infracciones publicó las primeras sanciones contra exjugadores de baloncesto que apostaron en sus propios partidos, algunos incluso implicados en manipulación de resultados. Actualmente, se investigan otros trece casos en seis instituciones distintas. “El personal de cumplimiento continúa resolviendo los casos de apuestas de forma rápida pero rigurosa”, aseguró Jon Duncan, vicepresidente de cumplimiento de la NCAA. “Nuestro foco seguirá puesto en los comportamientos que afecten directamente a la integridad de las competiciones universitarias”.
El Consejo Nacional sobre el Juego Problemático (NCPG, por sus siglas en inglés) respaldó la decisión, señalando que puede contribuir a eliminar el estigma y facilitar el acceso a ayuda para quienes lo necesiten. “Las prohibiciones estrictas sobre actividades legales suelen empujar el comportamiento al ámbito clandestino y desalentar la búsqueda de ayuda”, afirmó la organización en un comunicado. “Esta política revisada permitirá hablar abiertamente sobre el Juego y crear vías seguras y confidenciales hacia la prevención y la recuperación”.
En la misma línea, Tim Sands, presidente de Virginia Tech y del Consejo de Directores de la División I, sostuvo que la medida refleja una tendencia más amplia de actualización normativa dentro de la NCAA. “Los miembros de la División I están trabajando activamente para modernizar las reglas y mantener solo aquellas que garantizan la equidad en la competencia y el éxito académico de los deportistas”, señaló. “Aunque no fomentamos las apuestas, este es el momento adecuado para adaptar las normas y centrar los esfuerzos en estrategias de reducción de daños para comportamientos que no afecten directamente al deporte universitario”.











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