Ni Villamanín ni SELAE aprenden: las participaciones regresan tras el caos del Gordo

La Comisión de Fiestas de Villamanín volverá a vender Lotería de Navidad

AZARplus

Apenas unos meses después de protagonizar uno de los mayores escándalos recientes de la Lotería de Navidad, con decenas de participaciones sin respaldo y una quita del 10% para evitar que algunos premiados se quedaran sin cobrar, la Comisión de Fiestas de la localidad leonesa de Villamanín ha anunciado que este año volverá a comercializar papeletas del Sorteo Extraordinario.

La decisión llega después de que la asociación haya dado por “cerrado” el episodio que mantuvo en vilo al municipio durante meses y que acabó convirtiéndose en un caso de alcance nacional. En su último comunicado, los responsables aseguran encontrarse ya en “la fase final del proceso” y destacan que se ha remitido a los afectados un informe con “el resultado final de las cuentas” y el detalle de “los ingresos, gastos y movimientos realizados por la asociación“.

Asimismo, la entidad creada específicamente para gestionar el reparto del premio iniciará su disolución, mientras una “nueva asociación” tomará el relevo para organizar las fiestas de la localidad. Y será precisamente esta nueva entidad la que se encargará de vender nuevamente participaciones de la Lotería de Navidad.

La comisión agradece el apoyo recibido durante estos meses y asegura que el respaldo de los vecinos permitió “que todas las personas afectadas pudieran recibir el premio“. También sostiene que la colaboración de profesionales e instituciones ha sido “fundamental para poder afrontar una situación tan compleja y alcanzar una solución satisfactoria“.

Sin embargo, el llamado “caso Villamanín” fue el resultado de vender más papeletas de las realmente consignadas, generando un agujero que obligó a aplicar una quita colectiva para evitar que decenas de personas perdieran todo su premio. Una solución excepcional para un problema que, en teoría, nunca debería haberse producido.

Y, sin embargo, apenas unos meses después, nada parece haber cambiado. Ni en Villamanín ni en SELAE.

La propia Comisión de Fiestas considera el capítulo cerrado y se dispone a volver a vender participaciones. Y la sociedad estatal, por su parte, sigue permitiendo un modelo de comercialización que ha demostrado en dos ocasiones en apenas unos meses —Villamanín e Igorre— que presenta enormes carencias de control, no sólo a la hora de vender esas papeletas, sino quiénes las venden, con menores encargados de ello en muchas ocasiones, contribuyendo a normalizar y blanquear al máximo la comercialización del Sorteo de Navidad.

Tras el escándalo de Villamanín cabía esperar algún tipo de reflexión o, al menos, un endurecimiento de los controles sobre las participaciones. Pero no ha ocurrido nada. Ni una revisión del sistema, ni nuevas exigencias, ni un replanteamiento de una práctica que mueve millones de euros cada diciembre.

Porque si después de vender papeletas de más y provocar uno de los mayores conflictos recientes de la Lotería de Navidad la conclusión es que todo puede seguir exactamente igual, el mensaje resulta difícil de interpretar de otra manera: ni los organizadores han aprendido la lección, ni SELAE parece tener la menor intención de hacerlo.

VER COMUNICADO VILLAMANÍN

Dejar comentario

¡Por favor, introduce un comentario!
Por favor, introduce tu nombre

* Campos obligatorios
** Los comentarios deben ser moderados, en muy poco tiempo, serán validados