Esta medida podría suponer una pérdida de hasta 112 millones de libras en ingresos fiscales para Gibraltar, donde las empresas de Juego generan el 30% del PIB
El Parlamento británico propone duplicar el impuesto al Juego online y desata la alarma en la Industria
El Comité del Tesoro de la Cámara de los Comunes británico han publicado un nuevo informe en el que instan al Gobierno a incrementar de forma sustancial la fiscalidad sobre el Juego, argumentando que el actual sistema impositivo no refleja adecuadamente los distintos niveles de daño que generan las diferentes modalidades de juego, por lo que recomienda una diferenciación clara en los tipos impositivos.
El informe, aprobado el 4 de noviembre, recomienda explícitamente que el Remote Gaming Duty y el Machine Gaming Duty, actualmente en el 21% suban nada menos que hasta el 50%. El informe señala que el rendimiento bruto del Juego alcanza los 15.600 millones de libras anuales, de los cuales 6.900 millones provienen del Juego online, que ha crecido más del 60% desde 2015. Este desplazamiento hacia el entorno digital, según los parlamentarios, “ha acelerado la expansión de modalidades con mayor índice problemático” que, a diferencia del bingo o las apuestas en hipódromos, “no aportan beneficios a las comunidades ni fomentan la interacción social”.
En lo que respecta al mercado negro, el Comité manifiesta que, aunque la Industria sostenga que un aumento de impuestos podría empujar a los jugadores hacia webs sin licencia, “no existe una correlación directa entre el nivel impositivo y el tamaño del mercado ilegal”
El Comité emite dos recomendaciones principales en su informe: en primer lugar, establecer un marco fiscal progresivo “en función del nivel de daño de cada producto”; y en segundo, revisar los mecanismos de control para prevenir la evasión fiscal y el uso de jurisdicciones de baja tributación por parte de las compañías del Sector. “La política fiscal del Tesoro debe reconocer que no todos los juegos son iguales”, remarca el Comité, instando al Gobierno a “ser firme ante las presiones del Sector y garantizar que los impuestos reflejen los verdaderos costes sociales del Juego online”.
Como cabía esperar, esta postura parlamentaria no ha sido recibida con agrado por la Industria y por el propio Gobierno de Gibraltar, cuya economía depende en gran medida del Juego online. De hecho, un aumento de esta magnitud podría suponer una pérdida de hasta 112 millones de libras en ingresos fiscales para el Peñón, donde las empresas de Juego generan el 30% del PIB y aportan la mitad del impuesto de sociedades. Nigel Feetham, ministro de Justicia y Comercio de Gibraltar, calificó la propuesta de “decepcionante”, advirtiendo que “podría provocar un impacto en cadena tanto para las empresas con licencia como para la recaudación pública”. Feetham ha mantenido reuniones con altos cargos del Tesoro británico para defender los intereses del territorio y “garantizar que se comprenda adecuadamente la posición de Gibraltar antes de cualquier decisión”.
También el Consejo de Apuestas y Juegos británico ha mostrado su rechazo frontal a la medida. Grainne Hurst, CEO de la asociación, recordó que “Gran Bretaña tiene uno de los mercados de Juego más seguros de Europa” y alertó de que una subida desproporcionada de impuestos “socavaría la protección del consumidor y empujaría a los jugadores hacia el mercado negro, inseguro y sin regulación”. Según un informe de PwC elaborado para el BGC, los países europeos con regímenes fiscales más duros como Francia, Suecia o Países Bajos registran porcentajes mucho más altos de Juego ilegal, con pérdidas millonarias en ingresos fiscales y sin garantías para los usuarios.
El estudio señala que, mientras los países con impuestos inferiores al 25% sobre los ingresos brutos del Juego vieron crecer su recaudación un 13% entre 2019 y 2024, las jurisdicciones con tasas más altas solo alcanzaron un 9%. Además, el análisis advierte de que mayores cargas fiscales reducen la competitividad de las plataformas con licencia, al obligarlas a recortar marketing y promociones, con el consiguiente trasvase de clientes a operadores sin control.
“Si el Tesoro se equivoca, no solo se verán afectados el empleo y el crecimiento, sino también la seguridad del Juego”, advirtió Hurst, recordando que “el 0,4% de los adultos son jugadores problemáticos según el NHS, una cifra que demuestra la eficacia del marco regulatorio actual”.
La decisión final recaerá ahora sobre el ministro de Hacienda británico, que prepara el próximo presupuesto y deberá equilibrar las presiones recaudatorias con la estabilidad de un Sector que sigue siendo motor económico y social tanto en el Reino Unido como en Gibraltar.











** Los comentarios deben ser moderados, en muy poco tiempo, serán validados