NUESTRO EDITOR REFLEXIONA SOBRE LA FIGURA DEL PRESIDENTE DE LA ONCE
“El Menda Lerenda”, por Juan Manuel Ortega
La celsitud de Carlos Lalanda me lleva a escribir este Editorial sobre la persona que encarna la intangibilidad de la ONCE. Naturalmente, me refiero a su Presidente, que no es ni será como Vicente Mosquete ni mucho menos como Miguel Durán, pero ha sabido convertirse en un Menda Lerenda (yo, mí, me, conmigo) todavía más intocable que la propia Organización que nació del franquismo paternalista e ilegal, cuando todavía ni siquiera se había convertido en una Dictadura y aquí sigue, dando esplendor a la Democracia.
Aunque es un gran secreto, Miguel Carballeda tiene un sueldo superior al del Presidente de Estados Unidos y su figura es casi tan inviolable, de facto, como la de un Rey o un Caudillo Victorioso y Vitalicio. Domina todo lo dominable en los extensos territorios de la ONCE (Grupo Social, Fundación, Ilunion) y, como en la canción, su palabra es la ley… Encaja a la perfección con los usos y costumbres políticos de un país en el que la mentira, la autocracia y la impostura suelen ser premiadas con la ausencia inmediata de las correspondientes pruebas del algodón…
Debe ser que gran parte de su labor social consiste en eso, en mentir… Lo hace, por ejemplo, cuando inteligentemente se arroga la representación y defensa de los cuatro millones de discapacitados que hay en España… O cuando dice combatir la ludopatía atacando a la competencia: “la ONCE hace frente, con continuas propuestas innovadoras, a la creciente competencia del juego en España, en especial en la modalidad de apuestas deportivas, que está llegando a generar inquietantes ludopatías entre adolescentes de 14 y 15 años”… O cuando califica a sus vendedores de Centinelas de la Ilusión, mientras pisotea sus derechos…
Reconocido como Príncipe de la Concordia y heredero del 2 de Mayo, solo ha trascendido su blanca palidez cuando supo que la extrema izquierda, y previsible socia del Gobierno, había propuesto en su Programa Electoral poner orden en sus loterías… Lo que pasó después nadie lo sabe, pero podemos imaginarlo… Y ahora quiere comerse, con patatas fritas, el negocio del juego en Hostelería, amparado por un Tribunal Supremo al que también parece faltarle el sentido de la visión… En fin, tendremos que aprender a parar el diabólico Suma y Sigue o aceptar las consecuencias… Yo voto por lo primero y añadir esfuerzo a lo que ya se está haciendo.
VER AZARplus 29/06/26.- LA INTANGIBILIDAD DE LA ONCE, POR CARLOS LALANDA











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