Pese a la abusiva autoridad del Juego público, el estudio apunta sin piedad y casi exclusivamente al Sector privado

EDADES y ESTUDES vuelven a demostrar la inmensa hegemonía del Juego público frente al privado

AZARplus

El Ministerio de Sanidad ha vuelto a presentar, a través del Plan Nacional sobre Drogas y del Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones, los informes EDADES 2024 y ESTUDES 2025. Como viene siendo habitual, el foco del discurso institucional se sitúa una vez más en el Juego privado, cuando el principal actor del mercado sigue siendo el propio Estado… Y por mucho.

Según la encuesta EDADES, el 53,8% de la población de entre 15 y 64 años reconoce haber jugado en el último año. una cifra que confirma un descenso en comparación con 2022, cuya cifra se situaba en el 58,1% de la población.

Lo que no ha cambiado apenas es su distribución: la inmensa mayoría de esa actividad se concentra en loterías y Rascas, es decir, en modalidades gestionadas por el Estado y por la ONCE. De hecho, entre quienes juegan presencialmente, la prevalencia de las loterías alcanza el 99%, mientras que los Rascas llegan al 30,9%. Cuando el propio informe agrupa los juegos por categorías, reconoce que el 90,4% de los jugadores opta por los denominados juegos de Categoría I, donde se incluyen la Lotería Nacional, La Primitiva, Bonoloto o los cupones de la ONCE. Pese a ello, este dato estructural, reiterado año tras año, rara vez ocupa un lugar central en el relato público…

El contraste se acentúa cuando el debate se traslada a la población menor de edad. La encuesta ESTUDES 2025 señala que el 20,9% de los estudiantes de entre 14 y 18 años ha jugado dinero de forma presencial en los últimos doce meses, una cifra que ha aumentado respecto a 2023 y que ha servido para hacer saltar la alarma en los medios generalistas. Lo llamativo de ese dato es que, según la encuesta, más de 1 de cada 5 menores estaría accediendo a locales de Juego o comprando en administraciones de Lotería o puestos de la ONCE. Este dato choca frontalmente con la realidad de las inspecciones policiales en los locales de Juego privado, donde la presencia de menores es prácticamente inexistente gracias a los estrictos controles de entrada. Algo que no se puede decir del Juego público, que carece absolutamente de control (ni de inspección)… De modo que, o los datos son erróneos, o los locales a los que acceden los menores, son de carácter público o semipúblico. No en vano, el 31,8% de los menores que declaran jugar presencialmente lo hace en Loterías y el 24,3% en Rascas.

Es curioso además que las encuestas de menores incluyan también a los jóvenes de 18 años, ya mayores de edad, y que sin duda desvirtúan enormemente la realidad de la encuesta…

Mientras tanto, el juego privado opera bajo un marco regulatorio cada vez más exigente, con restricciones publicitarias, registros de prohibidos, controles y supervisión presencial constante. El juego público, pese a ser el más practicado, continúa disfrutando de una consideración mucho más laxa en el discurso institucional, incluso cuando los propios informes oficiales confirman su peso dominante… Y en el canal online ocurre prácticamente lo mismo, con férreos controles a la hora de abrirse una cuenta.

Otro de los datos que pasa casi desapercibido es la evolución del posible juego problemático en la población adulta. Según EDADES 2024, aplicando los criterios del DSM-5, el 1,4% de la población de entre 15 y 64 años presentaría indicios de posible Juego problemático, frente al 2,6% registrado en 2018. Esto supone un descenso del 46% en apenas seis años, una tendencia que cuestiona el tono alarmista con el que a menudo se justifica el endurecimiento normativo sobre el Sector privado.

Las cifras están ahí y son oficiales. Lo discutible no es la necesidad de analizar el Juego desde una perspectiva de salud pública, sino la forma en que se comunican los datos y se construye el relato. Mezclar bajo categorías amplias realidades muy distintas, subrayar unos porcentajes y silenciar otros, termina alimentando percepciones distorsionadas y desviando el foco del debate. Porque, a la luz de los propios informes del PNSD, el principal operador de Juego en España no es un salón de barrio ni una plataforma digital, sino el Estado y la ONCE. Aunque busquen una vez más señalar al Juego privado.

DESCARGAR INFORME

DESCARGAR PRESENTACIÓN

DESCARGAR RESUMEN EJECUTIVO

DESCARGAR CUESTIONARIO ESTUDES

DESCARGAR CUESTIONARIO EDADES

Dejar comentario

¡Por favor, introduce un comentario!
Por favor, introduce tu nombre

* Campos obligatorios
** Los comentarios deben ser moderados, en muy poco tiempo, serán validados