Despotismo Sectorial
Tirano, cacique, dictador, autócrata, opresor, intransigente, arbitrario… Siempre hay un déspota cercano que nos intenta amargar la vida con su prepotencia o los complejos de inferioridad que trata de ocultar… Sucede en el Mundo mundial, en el trabajo, en las relaciones personales… y también en el Sector, que ya se está convirtiendo en el “patio del abuelo” de unos pocos. Aquí ya no se respeta ni las canas, ni la historia, ni a los miles de Operadores pequeños y medianos que todavía resisten la estructura que da sentido a la actividad.
Vamos a llegar a los 50 años de Juego Privado hechos unos zorros… Con demasiadas “zorrerías” quiero decir… Se ha transformado el concepto global del negocio, por un interés tan particular como excluyente y ya nadie sabe cómo acabará el asunto. La dialéctica hegeliana, que nos debería asistir intelectualmente, está tan enredada como inservible y ahora la síntesis no es una conclusión, ni un final del camino, sino un dramático punto de partida… Hoy conocemos sobradamente a los conjurados, pero parece que ignoramos un mañana en el que probablemente sólo uno de ellos de las órdenes y todos los demás obedezcan…
¿Por qué se ha llegado a esto? Pues ya lo puse en sazón estilística hace unos cuantos editoriales: “Día tras día, el ecosistema lúdico ve cómo se debilita su estructura, languidece su donaire y se enfría su natural gallardía” O sea, que vamos de mal en peor y ni siquiera somos capaces de ver el tren de un futuro, que ya no transporta progreso, sino destrucción masiva.
Y no nos engañemos, lo que actualmente se vive en el Sector no es ni siquiera una forma de Despotismo ilustrado como el que los Reyes absolutistas del Siglo XVIII pusieron en marcha para intentar mejorar la vida de sus súbditos, con ese diabólico eslogan de “todo para el pueblo, pero sin el pueblo” NO. Lo que se abre paso entre nosotros es pura y llanamente un poder despótico que ha dejado atrás los mares de la ambición y ya sólo navega por los océanos de la codicia… y en estas aguas prácticamente sobramos todos los demás… Y el que lo quiera ver, que lo vea y actúe en consecuencia… o se resigne para siempre…








Hay que ser valiente para enfrentarse a los gigantes, y usted acaba de dar una lección de valentía a todo el sector. Y el sector no son los gigantes convergentes, somos las pequeñas hormiguitas que llevamos años tragando carros y carretas.
Y si, llegó la hora de decir basta, mirar la lista de proveedores que convergen solo en sus intereses y tacharlos.
Ofertas alternativas existen, la decisión es solo nuestra y que con su pan se coman sus intereses.
Gracias otra vez por sus palabras.
Acierta usted al distinguir la ambición de la codicia, y esto último es lo que parecen perseguir esos “conjurados” de los que también habla.Todos sabemos quienes son,pero no estaría de más que los citara uno a uno, a ver si de una vez se avergüenzan de lo que están haciendo al sector.Gracias y un saludo.
El señor Ortega apunta en su artículo a una posible Dictadura sectorial que yo creo que ya existe.Esto es lo peor que nos está pasando en un sector que necesita de todos y en libre competencia.Enhorabuena por el editorial.
Somos miles los operadores y de todos los tamaños,como para consentir que nos falten el respeto y quieran acabar con nosotros.¿Pero, quién nos defiende?
Cuanta razon tienes siempre en este sector que nos lo ha dado todo , llega el NOVOMATIC de turnoy se cree que es el tuerto en el pais de los ciegos(convergentes) .
Que lastima de ciegos no saben todavia de donde vienen ni quienes son
pobres HIPOCRITAS.
Siento comunicarles que esos “déspotas” tienen comprada a casi el 100% de la prensa sectorial , al 100% de las autoridades de comunidades, al 100% de Asociaciones sectoriales, a el 100% de los exludopatas y me da que también al 80% de las demás Empresas del Sector, así que mal veo el Futuro.
Comprendo perfectamente tu hartazgo, pero también hay motivos para la esperanza. Como dice el primer comentarista, el Sector no son los gigantes convergentes… Y la mayoría de Operadores comienzan a sentirse tan hartos como tú… Si os unís vuestra fuerza podría ser tan descomunal como imparable…¡ Hay que organizarse ! Gracias por tu sincero comentario. Un abrazo