Joaquim Agut defiende el potencial bursátil de Cirsa y anticipa nuevas adquisiciones
Cirsa acelera su estrategia de compras y apunta a adquisiciones de mayor tamaño
El presidente ejecutivo de Cirsa, Joaquim Agut, traza una hoja de ruta clara para la compañía en su nueva etapa como cotizada: crecimiento sostenido, disciplina financiera y una política de adquisiciones más ambiciosa como objetivo principal. El directivo ha subrayado para Expansión que el grupo intensificará su estrategia de compras, con operaciones de mayor tamaño, sin abandonar el goteo de adquisiciones selectivas que ha caracterizado a la compañía en los últimos años. “Haremos adquisiciones más grandes sin renunciar a las pequeñas compras que hemos venido haciendo en un Sector muy atomizado”, afirma.
Agut afronta esta nueva fase tras la salida a Bolsa culminada en 2025, una operación que considera clave para garantizar la sostenibilidad a largo plazo del grupo y reforzar su capacidad de crecimiento. “Salir a Bolsa garantiza la sostenibilidad de la empresa y nos permite ejecutar a las mil maravillas la estrategia de consolidación, crecimiento rentable, posicionamiento en el mercado y adquisiciones”, sostiene. Pese a la evolución bursátil, con la acción ligeramente por debajo del precio de debut, el ejecutivo apela a los fundamentales de la compañía y a su historial de cumplimiento: “Somos infalibles en el cumplimiento de nuestros compromisos”, asegura, confiando en que “la acción se irá poniendo en el nivel en el que tiene que estar” a medida que el mercado conozca mejor el negocio.
En este sentido, destaca el respaldo de analistas internacionales, que otorgan a la compañía un potencial de revalorización relevante, y no descarta la futura entrada en el principal índice bursátil español, condicionada a la mejora de la capitalización. También apunta a la progresiva desinversión de Blackstone, actual accionista mayoritario, como un factor que podría incrementar la liquidez y el atractivo para los inversores.
Desde el punto de vista operativo, Cirsa mantiene sus previsiones para 2026, con ingresos de hasta 2.560 millones de euros y un ebitda que podría alcanzar los 820 millones. La compañía ha reducido su nivel de endeudamiento tras el salto al parqué y se fija como objetivo seguir rebajándolo en el medio plazo, mientras mantiene una política de dividendos que prevé repartir 75 millones de euros entre los accionistas.
El crecimiento inorgánico seguirá siendo clave. Según Agut, aproximadamente un tercio del avance de la compañía desde 2005 procede de adquisiciones, una línea que ahora se verá reforzada con mayor capacidad financiera. “Con una inversión autofinanciada de hasta 500 millones en tres años seremos capaces de hacer alguna operación interesante y de entrar en algún país en el que no estamos ahora”, explica, insistiendo en que la estrategia pasa por adquirir empresas sólidas y sin problemas operativos o regulatorios.
En cuanto al entorno sectorial, el directivo se muestra crítico con el auge de los mercados predictivos, que a su juicio distorsionan la competencia. “Hacen un poco lo que les da la gana disfrazados de mercados financieros: si quieren entrar, que pidan licencia de juego y paguen impuestos”, reclama. Aunque reconoce que se trata de un ámbito que podría tener encaje en el negocio, lo considera todavía limitado y sujeto a importantes restricciones regulatorias en mercados como el español.
Sobre posibles movimientos corporativos concretos, como una eventual operación sobre Codere, Agut evita comprometerse, aunque no cierra la puerta: “Nunca decimos que no a nada. Hay que ver cifras y compliance”. Una declaración que resume la filosofía del grupo: analizar oportunidades con rigor, pero sin renunciar a ninguna opción que encaje en su estrategia de crecimiento.











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