El Juego representa ya el 0,78% del PIB de España, con un 0,36% perteneciente al Juego público y un 0,42% al Sector privado
CEJUEGO vuelve a poner en valor la realidad del Juego frente a apriorismos y relatos
Una vez más, CEJUEGO ha presentado un exhaustivo análisis de la Industria del Juego en España a través de su ya consolidado Anuario del Juego y el Informe de Juego y Sociedad, elaborado por el doctor en Sociología José Antonio Gómez Yáñez.
La presentación del estudio ha tenido lugar en el Bingo Canoe de Codere, en Madrid, y ha contado con la participación de Emilio Miranda, Country Manager Spain de Codere, y de Luis Miguel Cabeza de Vaca, director de Relaciones Institucionales de Codere España.
Durante la jornada, José Antonio Gómez Yáñez ha tenido la oportunidad de realizar una completa radiografía del Juego en nuestro país, y del papel del mismo en nuestra sociedad, tanto desde la perspectiva de los hábitos de los españoles como desde su impacto económico, laboral y fiscal.
El sociólogo subrayó que el Juego “es una de las actividades de ocio más practicadas por los españoles” y que su evolución sigue de forma muy sensible los ciclos económicos. Los datos del informe confirman que en 2024 nada menos que 31 millones de personas de entre 18 y 75 años jugaron algún tipo de Juego de Azar, lo que representa el 85,1% de la población adulta.
Desde el punto de vista económico, el informe cifra el Juego real en España en 11.888 millones de euros en 2024, el equivalente al 0,78% del PIB. Esta cifra supone un crecimiento global del 6,6% respecto al año anterior, reflejando una recuperación y estabilización económica tras la crisis del 2008 y la pandemia. De esta cantidad, el Juego público supuso 5.454 millones de euros, mientras que el Juego privado supuso 6.433 millones de euros, sumando el Juego presencial y online. El Sector además aportó ese año 1.257 millones de euros en impuestos especiales sobre el Juego, de los cuales 233 millones correspondieron al Estado y 1.222 millones a las comunidades autónomas.
A estos ingresos fiscales se suman los impuestos generales y las cotizaciones sociales, que alcanzaron los 642 millones de euros. El informe estima que los beneficios empresariales representan alrededor del 7% de los ingresos, mientras que el resto se destina a salarios, alquileres, mantenimiento de locales, suministros y otros costes operativos. En términos de empleo, el Juego privado da trabajo directo a 49.836 personas, con una clara feminización del sector, ya que el 60,5% de los empleados son mujeres, especialmente en puestos de atención al cliente.
En relación con el Juego online, el informe presentado ayer destaca un crecimiento sostenido pero contenido. En 2024, una media mensual de 953.182 personas jugó online, el 2,8% de la población adulta, mientras que el 5,8% lo hizo al menos una vez durante el año. La mayoría de los usuarios juega de forma esporádica: más del 50% se conecta menos de tres meses al año y solo el 30% puede considerarse jugador frecuente. El gasto medio se mantiene estable y bajo, en torno a 100 euros anuales, y el 85% de los jugadores no supera los 10 euros al mes. Además, según señala Gómez Yáñez, la inmensa mayoría de los jugadores que gastan más de 3.000 euros, “es porque se lo pueden permitir”, y su gasto es muy bajo en comparación con sus ingresos anuales.
El estudio pone de relieve que el Juego en España se caracteriza por una oferta amplia y diversificada, con más de 20 modalidades distintas comercializadas de forma regular. Detrás de esa oferta existe un entramado de miles de empresas y alrededor de 85.000 empleos directos, entre operadores públicos y privados, redes de venta, locales presenciales y plataformas online. A ello se suma una extensa cadena de valor que genera actividad económica, cotizaciones sociales, impuestos y relaciones sociales entre los jugadores.
Como era de esperar, las loterías siguen siendo el eje central del Juego en España. Solo la Lotería de Navidad fue jugada en 2024 por 27,1 millones de personas, mientras que el sorteo de El Niño alcanzó a 14,5 millones de jugadores y las distintas loterías primitivas a 11,8 millones. Los cupones de la ONCE registraron 8,3 millones de participantes y los Rascas 3,6 millones. El informe destaca que el 12% de todo el gasto anual en Juego se concentra en un único día, el 22 de diciembre, y otro 3% el 5 de enero, algo inaudito en otros países, y que desvirtúa las estadísticas.
Gómez Yáñez insistió durante la presentación en la dimensión social de estos juegos, señalando que la Lotería de Navidad “desencadena una inmensa red social” que conecta entornos laborales, familiares y vecinales. El informe subraya, contrariamente a lo que ciertos partidos políticos nos quieres hacer pensar, que estos juegos son prácticamente los únicos a los que juegan las personas que viven en hogares con problemas económicos, lo que desmonta la idea de que el Juego privado sea una vía de escape de la precariedad. Por el contrario, la práctica del Juego de entretenimiento es más frecuente entre quienes declaran llegar a fin de mes con facilidad.
En el ámbito del Juego presencial privado, el informe cifra en 6,5 millones las personas que acudieron en 2024 a casinos, bingos, salones de Juego, locales de Apuestas o jugaron en máquinas recreativas en bares. Los datos indican que 2,4 millones visitaron casinos, 4 millones bingos, 2,5 millones salones de Juego y al menos 1,7 millones realizaron Apuestas presenciales. Según destaca el sociólogo, más del 80% de quienes acuden a estos locales lo hacen acompañados o para encontrarse con amigos, lo que refuerza su carácter relacional.
Uno de los aspectos destacados en la presentación fue la racionalización del gasto por parte de los jugadores. Según el informe, la mayoría de los clientes asume que “normalmente se pierde” y entiende ese coste como el precio del entretenimiento, equiparándolo a “pagar la entrada por ir al cine, a un parque de atracciones o la consumición en un bar”. En el caso de las máquinas recreativas en hostelería, los principales motivos para jugar son “deshacerse del vuelto por las consumiciones”, pasar el rato o distraerse de los problemas diarios, con un gasto moderado y consciente.
En lo que respecta al Juego problemático, Gómez Yáñez recordó que España se sitúa entre los países con menor incidencia de este trastorno, con tasas de entre el 0,2% y el 0,25% de la población adulta según los cuestionarios DSM-V y PGSI. Los casos diagnosticados en tratamiento no superan las 8.000 personas, el 0,002% de la población de 18 a 75 años, y representan apenas el 3% del conjunto de las adicciones tratadas por el sistema sanitario. Desde el año 2000, estas tasas se han mantenido estables o a la baja.
Tras la presentación, Luis Miguel Cabeza de Vaca, director de Relaciones Institucionales de Codere España y vicepresidente de CEJUEGO, aprovechó para insistir en la necesidad de reconocer esta dimensión cultural y natural del Sector, abogando por un marco regulatorio estable. “El jugar no es una conducta marginal ni excepcional, sino una práctica integrada en la vida cotidiana de millones de personas,” afirmó, señalando además que el sector sigue comprometido con la responsabilidad social y la protección del usuario, invirtiendo en medidas de control de acceso en locales.











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