Entrevista exclusiva al Presidente de Asmarem-Femara Madrid, en relación al artículo de Miguel García Campos en AZARplus
Carlos Liébana exige la defensa de las Máquinas de Hostelería
El pasado martes, AZARplus publicaba en exclusiva un artículo de Miguel García Campos en el que el prestigioso abogado analizaba el riesgo que corre la Industria del Juego por la intención del Director de Juego del País Vasco, Aitor Uriarte, de prohibir de manera ilegal los bonos y fichas en las Máquinas de tipo B.
Dentro del revuelo que esta medida ha provocado en el Sector, el texto de García Campos sirvió de revulsivo para que Asmarem-Femara Madrid emitiera un comunicado público (aunque algunos medios lo lanzaran bajo el apelativo de “exclusiva”) reclamando la defensa de las Máquinas de Hostelería.
Desde AZARplus hemos hablado (esta vez, sí, en EXCLUSIVA) con su Presidente, Carlos Liébana, para aclarar los términos en que debe entenderse esa “defensa de las máquinas tipo B en Hostelería” en la que el Juego debe unirse como una piña.
¿Cómo tiene que ser defendidas las Máquinas tipo B instaladas en Hostelería?
Tenemos que hacerlo siempre que se ponga en riesgo su continuidad. El título de nuestro comunicado tiene que ver con las limitaciones a su funcionamiento que se prevén en la Orden que se está tramitando en el País Vasco de las que se hacía eco el abogado Miguel García Campos en vuestra newsletter. Las máquinas tipo B-B1 que son las que se instalan en Hostelería tienen un carácter eminentemente recreativo y el importe del premio en metálico no es su aliciente principal, como sí ocurre en otro tipo de Juegos de ofertados y publicitados con el “bien jugado”. En la Comunidad de Madrid disponemos además de una normativa clara respecto a las características técnicas de este tipo de Máquinas para que puedan ser homologadas por la Administración como tales.
Hablas de los efectos devastadores de la Covid-19 para las empresas operadoras y de la leve recuperación experimentada ¿Cuál es la situación actual?
En Madrid, la pandemia no es que haya sido un desacelerador, puesto que se viene perdiendo parque de Máquinas en Hostelería desde hace más de 10 años por diversas causas, sino que al provocar la quiebra de numerosos negocios de Hostelería donde había Máquinas instaladas, se perdió un 20% del parque en un año. Si el año 2019 terminó con 18.187 unidades el año 2020 finalizó con 15.162. El ejercicio 2022 terminó con 14.821 Máquinas tipo B-B1 autorizadas, por lo que aunque la situación económica haya experimentado una leve mejoría, no solo no hemos recuperado niveles prepandemia sino que seguimos perdiendo parque. En paralelo también siguen descendiendo los locales de Hostelería autorizados para la instalación de Máquinas: de 13.320 establecimientos autorizados en 2020 en plena pandemia, a 12.362 a finales de 2022.
Entonces, no solo defensa, lo que las Máquinas B instaladas en hostelería parece que necesitan son auténticos cuidados.
Podría decir que sí pero los empresarios nos conformamos con poder seguir trabajando dentro de un marco normativo que nos proporcione seguridad jurídica. La Administración madrileña ha sido pionera en muchos avances normativos que nos han proporcionado una mayor estabilidad, como el devengo trimestral de la Tasa Fiscal, la suspensión temporal de las autorizaciones de explotación de las Máquinas o el pago a trimestre vencido, sin olvidar el tratamiento de la fiscalidad de nuestro Sector durante los meses de la pandemia en que se suspendió totalmente la actividad. Confiamos en que en esta nueva etapa continuemos mejorando el camino recorrido hasta ahora.











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