Carlos Gallués destaca que la medida es una noticia esperada por el sector aunque lamenta el veto a los sistemas biométricos
ANESAR defiende la seguridad de los nuevos controles en Navarra pero exige igualdad horaria frente a las salas de bingo
Las nuevas medidas de control de acceso ya han entrado en vigor en Navarra. Desde ANESAR se ha recibido esta medida con una actitud constructiva y de colaboración, calificándola como una “noticia positiva y esperada“, según ha destacado Carlos Gallués, vicepresidente de ANESAR Navarra en una entrevista con la Cadena SER, destacando el esfuerzo operativo que esto supone para las empresas, dependiendo de la configuración del local, “donde hay varias puertas, pues sí que necesitas a más personal” para garantizar el cumplimiento de la norma.
No obstante, ANESAR lamenta que el desarrollo normativo no haya permitido implementar soluciones tecnológicas más vanguardistas que habrían dotado de mayor agilidad al proceso. Gallués ha reconocido que les hubiera gustado un sistema “más ambicioso” basado en la biometría, lo que permitiría un control “completamente autónomo” mediante el reconocimiento facial o de huella, evitando la intervención humana constante. Según apunta el vicepresidente de ANESAR Navarra, este avance no se ha materializado porque la Agencia Española de Protección de Datos “parece ser que no lo ve del todo claro“, dejando a los locales en un punto intermedio respecto a la automatización deseada.
La mayor preocupación para los empresarios, sin embargo, no reside en los controles de acceso, sino en la “injustificada” reducción horaria que obliga a cerrar tres horas antes que otros establecimientos similares. ANESAR ha criticado duramente que se les obligue a cerrar a las 12:30 de la noche frente a las 3:30 permitidas a los bingos, una medida que ya está recurrida ante los tribunales. Carlos Gallués advierte que este recorte horario, que se produce “sin ningún motivo” aparente, pone en riesgo numerosos empleos al restar 50 horas de actividad semanal por local, cuestionando la lógica de que el bingo pueda operar máquinas idénticas hasta la madrugada mientras los salones deben cesar su actividad mucho antes.
Desde la Administración foral, Jesús Carrascosa, responsable de la sección de Juego del Gobierno de Navarra, ha confirmado que la medida es ya “un requisito obligatorio” y no una opción, marcando el fin del periodo de transitoriedad de doce meses otorgado a las empresas. El sistema informático, denominado “pasarela de validación de participantes de Navarra“, conecta directamente los locales con la administración, y su incumplimiento podría acarrear sanciones severas o incluso la “revocación de la autorización de explotación“. Carrascosa ha detallado que esta exigencia busca una identificación previa tanto en salones como en máquinas de apuestas instaladas en hostelería, equiparándolos a lo que ya sucedía en los bingos.











** Los comentarios deben ser moderados, en muy poco tiempo, serán validados