Agosto

Agosto se nos ha abierto de piernas, pero aquí nadie quiere echar un palo al agua. Gacetilleros y demás menesterosos sectoriales lanzan sus arrugadas proclamas, amasadas por la molicie veraniega y la incuestionable mediocridad intrínseca. Es el signo, no de la estación vacacional sino del tiempo que nos ha tocado vivir. Las ninfas de la inspiración se ahogan en las farragosas frases de los nuevos proyectos reglamentarios y el Sector persevera en su larga letanía de lloros y palmeros inquebrantables…

Agosto se nos ha abierto de piernas, pero aquí nadie quiere echar un palo al agua. Gacetilleros y demás menesterosos sectoriales lanzan sus arrugadas proclamas, amasadas por la molicie veraniega y la incuestionable mediocridad intrínseca. Es el signo, no de la estación vacacional sino del tiempo que nos ha tocado vivir. Las ninfas de la inspiración se ahogan en las farragosas frases de los nuevos proyectos reglamentarios y el Sector persevera en su larga letanía de lloros y palmeros inquebrantables.

El 19 de julio de 1939, Francisco Franco justificaba su “cruzada” entrelazando conceptos de trabajo y libertad para el futuro y, setenta años después, la democracia orgánica sectorial sigue imponiendo sus reglas a unos profesionales sometidos al precio de la Victoria. Nada que objetar a la sumisión comercial existencial, pero la paz tiene también un alto precio que no se puede ignorar.

Vamos a vivir el pedazo de transición agosteño como un eslabón continuista. Desde el despacho a la playa, desde la moqueta a la arena, desde la corbata al bañador o incluso los que se trasladen desde el puticlub a la parienta, no podremos evitar sentirnos presa de los vigilantes afanes que nos han traído hasta aquí. No hay protección solar contra la crisis y mucho menos una crema mágica que nos libre de los rayos de la estupidez humana. Ya lo decía el inteligente e inmaduro Hamlet : “ Que tediosos, vanos y rancios son los usos de este mundo “.

No encuentro frase que defina mejor el especial momento sectorial que padecemos y se nos antoja una obra de titanes ponerle un poco de sal a la dinámica cutre y casposa del último quinquenio. Luego se me cabrean los puristas de las buenas formas a los que ofendo con lo de la caspa y lo cutre… Y no les falta razón. Por su edad yo les tengo como descendientes de la generación beat y , en realidad, son más bien hijos de las Falanges juveniles del Nacional Sindicalismo Español.

Con lo que, una vez más, se demuestra que Franco tenía razón. Atada y bien atada la libertad al trabajo, bajo un cielo con Dios Presencial y sobre una tierra con Infierno Online, no hay razón para que el progreso no siga siendo cautivo del Poder. Y aquellos que pretendan arrebatarnos la Victoria de marzo de 1977, han de saber que ni la Ley del Juego de 2011, ni cualquier otro artificio legal puede contraponerse al espíritu de aquel memorable Decreto de Adolfo Suarez. ¡Viva España!

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FRANCO

7 Comentarios

  1. Mi pregunta es ¿Serìa posible que las máquina “B” pagasen IVA en vez de TASA DE JUEGO ? exactamente igual que las máquinas “A”. Creo que sería, la mejor manera de sobrevivir el Sector. Gracias.

  2. ¡Oh, Baco! Inflama el verbo florido de Ortega.

    ¡Oh, Ortega!, bardo justiciero, azote de ludotraficantes, que la canícula no haga desfallecer tu vigorosa pluma.

  3. Tu comentario, que agradezco, demuestra hasta qué punto la situación de paro afecta incluso a los ludotraficantes. Me he sentido razonablemente decepcionado. Me gustan mucho más tus escritos cáusticos y tu carpintería argumental, al señalar lo que consideras mi mácula en Planet Póquer…

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