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Martes, 28 de marzo de 2017 - 19:46
Revista AZAR

Opinión Plus



22
MAR
2017

IMPUESTO SOBRE LOS JUEGOS ONLINE: EL MILAGRO DE LOS PANES Y LOS PECES
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Resulta recurrente siempre acudir a una parábola bíblica cuando se trata de explicar algo que, aún siendo en el fondo muy complejo, puede simplificarse mediante símbolos muy gráficos y descriptivos.

Y según nos cuentan Juan y Marcos, en ciertos momentos los seguidores de Cristo eran tantos que los discípulos se vieron sobrepasados cuando tuvieron que acudir a alimentarlos en las concentraciones multitudinarias; varias veces Cristo obró el milagro y cinco panes y cinco peces se multiplicaron para satisfacción de fieles y promotores del evento.
Intentaremos que esta parábola sirva para ilustrar, y calificar de milagro, lo que se pretende con la recaudación del Impuesto de los Juegos Online, sobre sus cuantías y sus repartos. Y para no abrigar falsas esperanzas.

El Impuesto sobre Juegos Online: cuanto se recauda cada año

La fragmentación informativa hace muy difícil cuantificar el importe de la recaudación de este Impuesto que se aplica a las apuestas y juegos online, y también a las apuestas de SELAE.
Con una simple tabla Excel se podría extraer toda la información que en este caso se necesita. Aproximadamente 160 entradas (4 liquidaciones trimestrales X unas 40 empresas online en activo), nos darían información exacta y total de las cantidades recaudadas por este concepto.
Como el dato global nunca Hacienda lo publica, y lo hace muy segmentadamente, tenemos que extrapolar los datos que nos traslada la DGOJ en sus Informes trimestrales y anuales sobre cantidades apostadas y premios otorgados, pues de esta manera conseguimos deducir cuales son las bases imponibles del Impuesto. Y si presumimos que todas las empresas incluida SELAE pagan todo lo que deben pagar, podemos conciliar un cuadro.

Así, en el año 2015 la recaudación por conceptos “ordinarios” debió aproximarse a 80 Mill. € (de los cuales 43 Mill. € por el capítulo Apuestas) y en el 2016 de 108 M€ (de los cuales 59 Mill. € por el capítulo Apuestas)

Además, el Impuesto que paga SELAE, con base en las quinielas y apuestas mutuas hípicas, ascendió en 2015 a 61,6 Mill. €, y este dato se obtiene siempre a través otras fuentes de información como sus Cuentas Anueles. Este fenómeno de gravar a SELAE ha sido distorsionador, pues aún siendo el mismo Impuesto, se ha considerado “aparte”, y como vemos supone más del 40% del total en el 2015. No se conoce todavía la recaudación por este concepto en 2016 pero vamos a presumir que se mantiene.

La suma total de total de ambas partidas, o sea la recaudación devengada para el ejercicio 2015 ascendió a 141,6 Mill. € (80+61,6). Y para 2016 se espera que alcance 170 Mill. € (108+61,6).

Cuál es el destino de la recaudación de cada año.

Aquí concurre una particularidad, pues el destino final de las cantidades anteriores ha dependido de numerosos factores históricos y “de hecho” que constituyen una verdadera excepción a la regla de que un Impuesto estatal es recaudado por el Estado y nutre, sin afecciones, los Presupuestos del Estado. Estas distorsiones están en la Ley 13/2011, del Juego, más o menos implícitas.

La Recaudación procedente de las Apuestas y Juegos “localizadas” en cualquiera de las CCAA españolas, se recaudan por el Estado, pero van a los Recursos y Presupuestos de las CCAA respectivas. Esto es lo que se “acordó” in extremis en los últimos estadios de la tramitación parlamentaria de la Ley. Por descarte, la de los extranjeros se quedan en el Estado.
Técnicamente, este mandato está incompleto, pues su aplicación definitiva depende de las fórmulas generales que se establezcan en la Financiación de las Comunidades Autónomas. Para su reparto se adoptó provisionalmente un criterio salomónico: que las CCAA reciban un cheque trimestral proporcional a la cantidad jugada en cada Comunidad, por sus residentes jugadores efectivos. Debe esperarse a una definitiva atribución en la Ley de Financiación de las CCAA, que mientras tanto es provisional.

La Recaudación procedente de las Quinielas y Apuestas Hípicas de SELAE, así como las cuotas “relacionadas” con jugadores extranjeros, van a los Presupuestos Generales del Estado. Pero encontramos además una aplicación “finalista” de las recaudaciones procedentes de las Apuestas de SELAE (Disposición Adicional tercera) con porcentajes de reparto muy concretos; o de las Apuestas en General (Disposición Adicional Sexta), a desarrollar en reglamento, sin precisar porcentajes ni destinos, “pendiente” de resolver.

Cuadro de Ingresos/Reparto de Impuesto Juego Online 2015

Un cuadro simplificado nos explica gráficamente el trasiego de los fondos que genera este Impuesto:



La confusión de los destinos y afecciones del Impuesto

Estando claro y conciso lo anterior, la dificultad estriba en la modificabilidad de este reparto.
Aunque no es el primero que lo intenta, un partido político (Ciudadanos) ha propuesto en las Cortes que se destine una parte del capítulo de las apuestas a varias necesidades: al deporte de base, a estructuras del deporte amateur y profesional, a la participación en competiciones internacionales, y a perseguir conductas que lesionan la integridad del deporte, como apuestas ilegales, manipulación de resultados deportivos y doping; y de paso también a la “industria de carreras de caballos”. Y pide que el Gobierno (de la Nación), desarrolle la Disposición Adicional Sexta de la Ley 13/2011, en la que se alude que se reglamentará la afección a un destino concreto de un porcentaje de la recaudación del impuesto por apuestas deportivas o hípicas. Según el cuadro anterior, una parte de los 42 Millones de Euros (2015).
No sabemos a ciencia cierta si lo que en el trasfondo propone es un “nuevo impuesto”, cosa que no corresponde desarrollar al Gobierno sino a las propias Cortes, o que el mismo Impuesto se “reparta” de distinta forma en su destino o afección, lo que por cierto también correspondería a ellas.

La dificultad de un nuevo reparto

Como hemos visto, las cantidades necesariamente tienen que coincidir: las que se distribuyen son necesariamente iguales a las que se recaudan. No se puede aplicar aquí el milagro de los panes y los peces.
Así que la moción consiste en decir que el Gobierno haga lo que tiene que hacer, pero ¿por qué no lo ha hecho? ¿cuán fácil o difícil lo tiene?. Analicemos por puntos:

Punto 1. Según nuestro sistema Presupuestario General, y salvo excepciones, los impuestos no se recaudan con criterios finalistas o de afección (Art. 27.3 de la LGP). Este principio puede explicarse más detenidamente, pero forma parte de un estado de cosas: unidad de caja, gobernabilidad, evitación del caos, etc.

Punto 2. El reparto de los ingresos de las Quinielas de fútbol forma parte de un residuo más o menos histórico. Su modificación supone una especie de “casus belli”. Este reparto viene de la época de ONLAE o incluso antes, su estructura actual data del Decreto 419/1991, y está reconocido hasta las centésimas en la Ley del Juego de 2011. No se trataba históricamente de la “afección de un Impuesto”, sino de la subvención directa procedente de los Presupuestos del Estado, que por un lado ingresaban los recursos monopolísticos de las Loterías y Quinielas (al Presupuesto General), y se repartían a modo de gasto o subvención.

Punto 3. El “retorno” exacto de la recaudación de las Quinielas actuales está en la Ley (Disposición Adicional Tercera), pero por darse una circunstancia coincidente en el tiempo: la mutación de LAE en SELAE, en el mismo 2012 en que se empezó a aplicar el Impuesto; y ya no podía en consecuencia mantenerse una “subvención directa” de una Sociedad Anónima con destino a las Diputaciones Provinciales, (que curiosamente el mismo partido Ciudadanos lleva por bandera eliminar), o a la Liga de Futbol Profesional, o a la RFEF. Todos estos centros de gasto podrían (y deberían al menos en el primer caso) subvencionarse vía Presupuestos del Estado, o en su caso Presupuestos de las CCAA.

Punto 4. El “otro retorno” que falta por desarrollar (el de la Disposición Adicional Sexta) no es sobre un porcentaje calculado sobre el importe de las apuestas (como parece decir la propuesta de Ciudadanos), sino sobre la misma recaudación del Impuesto, en su variante de apuestas (es decir, aquí no entrarían los “Otros juegos” ni los Concursos). Y, además, un porcentaje indeterminado. Pero ¿qué porcentaje? ¿Se detraería entonces esta cantidad a la destinada a las CCAA?

La quimera de un nuevo reparto

Varias veces se ha intentado desarrollar esta Disposición Adicional Sexta. Sin éxito. Sobre todo, desde el sector de las carreras de caballos, pretendidamente “olvidado” en sus pretensiones desde el principio. Anotemos aquí que la recaudación del Impuesto por Apuestas Hípicas asciende a poco más de 1 millón de euros anuales.

Los intentos han chocado siempre con los mismos obstáculos. El primero está en la misma Disposición Adicional, que delega en un Reglamento lo que, de nuevo, solo puede hacer la Ley (véase LGP, y el principio de “reserva legal” para las afecciones). Pero hay otros más evidentes, como el interés de los “reafectados”, o sea, todas las Comunidades Autónomas, pero también, en caso de “reajuste general”, todas las Diputaciones Provinciales, la Liga de Futbol Profesional y la RFEF. Todos o algunos de ellos disminuirían sus percepciones.

¿No sería más lógico y apropiado atender todas las necesidades descritas a través de los Presupuestos públicos ordinarios; o sea, que sean sus señorías quienes decidan y aprueben cómo repartir los Impuestos en vez de exigir al Gobierno que lo haga?. Claro que, entonces serían los propios Diputados quienes tendrían que bregar con todas las Comunidades Autónomas, con los Clubes de Futbol Profesionales, con la RFEF……. Palabras mayores.
En ausencia de un milagro como el de los panes y los peces, solo cabe esperar otras quimeras aplicables al caso: la transmutación de la piedra filosofal en oro. O la cuadratura del círculo.

Carlos Lalanda Fernández
Loyra Abogados

01
DIC
2016

Liquidez Internacional por Emilio Dominguez Muñoz, Socio y Marketing Manager de Aureka Internet (Educapoker y Poker-red)
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En plena expansión internacional del Sector del Poker online, allá por los año 2009 y 2010, tanto Italia como Francia regularon el mercado del Poker en sus respectivos países con la conocida como liquidez cerrada y fundando así el "modelo mediterráneo" de regulación al que España se incorporaria un año después y Portugal este mismo año.

Un cierre de fronteras a nivel nacional impropio en el marco de la Unión Europea, y que como ya advertimos durante su elaboración con poco éxito, supondría un hándicap posiblemente insalvable en un país como España, que no sólo cuenta con una población claramente menor que los países antes mencionados sino que además, no posee aún una base sólida de aficionados debido a que el Poker no pertenece a nuestro abanico de Juegos tradicionales.

Casi cinco años después, la realidad desgraciadamente ha dado la razón a todos aquellos que nos opusimos a este modelo.

Debemos entender que el mercado del Poker tiende de forma innata a la concentración y que la liquidez cerrada es el gran motor para que esta tendencia se incremente exponencialmente convirtiendo el mercado en un cuasi monopolio que no beneficia a prácticamente ninguno de los agentes que operan en el Sector, ni al Estado, ni a las Salas, ni a los Medios especializados, ni por supuesto a los Jugadores y usuarios, muchos de los cuales no han tenido más remedio que emigrar en este periodo.

Dos redes, diez salas, y otras tantas webs especializadas, revistas físicas, programas televisivos, circuitos de Poker en vivo, etc... que formaban parte del paisaje pokerístico de nuestro país se han quedado en el camino en este lustro aciago.

Y para casi todos los demás, la mayoría de los pocos que quedamos, solo la esperanza de la llegada del fin de esta travesía del desierto que implica la liquidez cerrada nos ha motivado a continuar.

Conocedores por fin de esta situación, parece que los organismos responsables han dado los pasos necesarios para que se vislumbre la luz al final del túnel.

Una unión de mercados que englobara a Italia, Portugal, Francia y España sería de por sí un mercado legal y seguro suficientemente fuerte como para representar una alternativa a cualquier otro.

Si le unimos, como parece, el Reino Unido, y algún otro estado europeo, la competencia con el mercado internacional podría ser prácticamente de tu a tu.

Esta ilusionante nueva etapa, de producirse, podría devolver la competencia efectiva al Sector, lo que en mi opinión es el motor de la sostenibilidad por la vía de la satisfacción del usuario.

El componente aspiración al del Poker, los grandes premios ganados con emoción, así como la competencia y la mejora en el juego frente a otros y a uno mismo son factores claves que nunca debieron perderse en este juego y que con suerte, el nuevo marco regulatorio podría devolvernos.

Los que conocimos "otros tiempos" sabemos que no es fácil que vuelvan, probablemente no es factible y personalmente ni siquiera lo espero, pero si deseamos que este periodo quede en el olvido y que la agria sensación de ver las mesas vacías en la mayoría de los operadores no vuelvan a repetirse, o al menos no como consecuencia de una regulación ilógica.

Como decía Francoise Sagan "Sólo cerrando las puertas detrás de uno se abren ventanas hacia el porvenir", esperemos que esa puerta quede bien cerrada y que las ventanas abiertas traigan aire fresco para todos.
03
NOV
2016

JUEGO LIMPIO por Cristina García
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El juego limpio es un concepto interesante; probablemente donde más se utiliza es en el ámbito deportivo, pero por incluir la palabra “juego”, me animo a construir sobre el mismo ciertas reflexiones.

El “fair play” se podría definir como el comportamiento leal hacia el contrincante, respetuoso con el árbitro, correcto con los asistentes, y acorde con las reglas del juego.

En nuestra Industria, las reglas del juego están claras. Las básicas nos vienen marcadas en Leyes, Decretos y Órdenes de manera prolija. Pero más allá de este detalle, o antes y después del mismo, están las básicas reglas del mercado, que no son otras que las de la competición, la competencia y la competitividad. En el partido del día a día, los contrincantes luchan en competición por conseguir el triunfo (la mayor cuota de mercado, las mayores ventas, los mejores ingresos); y en esta competencia se produce una rivalidad sana porque todos se ven obligados a superarse (la pena para el que no lo hace puede ser la expulsión del mercado), haciendo de la competitividad el motor constante para ofrecer el mejor producto o el mejor servicio.

En este contexto, es lícito que se solicite del Árbitro que las reglas estén coordinadas, para que los mejores productos puedan llegar a todos los territorios, o que las regulaciones se aligeren en aquellos puntos que desoigan o contradigan la imparable evolución tecnológica, so pena que el mercado vaya por delante de la realidad regulatoria.

Lo que acabo de describir sería perfectamente aplicable a cualquier sector de actividad, incluido el nuestro, pero en la Industria del Juego podría necesitar de unos matices: la tutela administrativa en la que se encuadra nuestro quehacer diario tiene su lógica, y bien enfocada hasta puede asentar esas cuestiones de competencia y competitividad a las que me refería antes, pero al mismo tiempo marca unos límites que nos obligan a todos a, sin dejar de ser creativos, no romper las reglas del juego.

Porque nuestro juez no solamente es el Árbitro, o los Árbitros: también lo son los asistentes, el público, es decir, los clientes. Que no tendrán ningún pudor en expulsar de la competición al jugador que se salte las normas, o que olvide ya no solo que el cliente “siempre tiene la razón”, sino que además goza de la prerrogativa de poder elegir entre nosotros y otras muchas posibilidades. Y que espera de esta Industria, como del resto, un nivel de conciencia sobre los efectos de su actividad que creo firmemente que estamos en condiciones de demostrar, explicar y difundir. Porque si no lo hacemos, nuestro silencio puede ser interpretado como un complejo, o un eterno sentimiento de culpa… y no, señores, ese tiempo ya pasó. Somos Responsables, colaboramos y colaboraremos en las políticas públicas encaminadas a “jugar bien”, e incluso algunas compañías irán más allá de todo ello y fomentarán otras muchas acciones, y en otros muchos ámbitos. Invertimos e invertiremos en tener el mejor software, el mejor sistema, el mejor local, la mejor atención, pero conscientes de que esta creatividad y este empuje no deben perder de vista que las normas bien definidas y aplicadas ayudan a que el partido se desarrolle en buena lid, a que sea justo, y a que lo sea para todos.

Desde mi modesta perspectiva (es ya casi año y medio que llevo intentado, y a veces consiguiendo, coordinar intereses y poner en común esfuerzos), cada día me reafirmo más en la consciencia de la gran responsabilidad que los colectivos asociativos tenemos en todas estas cuestiones, ya que sigue plenamente vigente la misma idea que nos llevó, hace tiempo, a decidir que para cazar la pieza grande, que diera de comer a la manada, era mejor organizar la caza en grupo. O como dicen en términos de rugby, un estupendo deporte que pone en valor, como pocos, el juego limpio: “Si quieres llegar pronto, viaja solo. Si quieres llegar lejos, hazlo en equipo”.

Cristina García
Secretaria General
CLUB DE CONVERGENTES